Tras la imputación dispuesta por la UFI CAVIG, a cargo del fiscal Eduardo Martínez, y con aval de la jueza de Garantías Flavia Allende, Walter Ferreri quedó en libertad y seguirá sometido a una Investigación Penal Preparatoria por seis meses. La causa lo investiga por el delito de abuso sexual simple, en el marco de la denuncia presentada por Milagros Flores, recepcionista de un gimnasio de Capital.
La joven denunció que Ferreri la habría manoseado en el gimnasio A2 y luego expuso el episodio en redes sociales antes de radicar la presentación ante las autoridades. En esa instancia, la defensa del sindicalista, encabezada por el Dr. Agustín Idemi, planteó su inocencia y sostuvo que el contacto observado en cámaras habría sido accidental. Según ese planteo, Ferreri tiene una discapacidad visual que le impide ver con normalidad y eso habría incidido en el hecho investigado.
La postura de la defensa
Idemi cuestionó la detención de su defendido al señalar que no existía riesgo de fuga, aunque la jueza consideró que la medida estuvo fundamentada. El abogado también afirmó que, al momento de la audiencia, la acusación se concentró en un único hecho: el tocamiento denunciado por Flores. En ese sentido, sostuvo que otros comentarios o referencias previas no integrarían la figura penal investigada.
El letrado remarcó además que Ferreri posee un Certificado Único de Discapacidad (CUD), que acredita una discapacidad. De acuerdo con su exposición, el sindicalista registra un 92% de pérdida visual en un ojo y un 90% en el otro, con una visión reducida a “un pequeño agujerito” y sensibilidad a la luz. También dijo que esa condición le provoca dolor de cabeza y que usa gorra para protegerse de la iluminación.
Antecedentes y alcance procesal
La defensa agregó que Ferreri presenta una historia clínica de varios años vinculada con una dificultad neurológica y falta de desarrollo, y que por esa razón no conduce taxi desde hace tiempo. El abogado describió que, en la sala de audiencias, el imputado necesitó asistencia para desplazarse porque no ve con normalidad y choca con objetos o escalones. Ese argumento apunta a discutir si hubo intencionalidad, un elemento que la figura de abuso sexual simple requiere para ser acreditada.
Con la investigación abierta por seis meses, el expediente seguirá bajo la órbita de la UFI CAVIG y de la jueza Flavia Allende. En ese plazo deberán producirse las medidas de prueba que permitan sostener o descartar la imputación contra Ferreri. Hasta entonces, el sindicalista permanecerá en libertad mientras avanza la investigación penal preparatoria.




