En la noche del miércoles, el colectivo que trasladaba al plantel de Unión de Villa Krause hacia el estadio de Sportivo Desamparados para disputar un partido por los cuartos de final del Torneo Clausura de la liga local fue atacado con piedras en la esquina Colorada, en Ignacio de la Roza e Hipólito Yrigoyen, en el límite entre Capital y Rivadavia. Según fuentes policiales citadas por Telesol Diario, varios proyectiles de gran tamaño rompieron los cristales del vehículo e hirieron a algunos jugadores. Entre los lesionados estuvo Ignacio Barahona, futbolista del club, de acuerdo con esas mismas fuentes.
La custodia del micro estuvo a cargo de uniformados del GAM, que no pudieron desplegar otras maniobras de disuasión por la cantidad de personas concentradas en ese cruce. De todos modos, la fuerza se dividió para sostener el traslado del plantel y, al mismo tiempo, intentar identificar a los autores del ataque. Esa intervención permitió la detención de uno de los presuntos agresores en el lugar.
Identificación del detenido
La persona aprehendida fue identificada por la Policía como Franco Emanuel Cuello, de 28 años, con domicilio en la Villa Del Bono. Desde la fuerza indicaron a este diario que se trata de uno de los hombres que participó del ataque a pedradas contra el colectivo del equipo de Villa Krause cuando pasaba por ese sector de la ciudad. También señalaron que los agresores serían hinchas de Del Bono.
Siempre según la versión policial, Cuello brindó una explicación ante los efectivos: dijo que pensaban que en el micro viajaba una facción de la hinchada de Sportivo del barrio Franklin Rawson, con la que mantienen una rivalidad de larga data. Esa declaración quedó incorporada como referencia de la fuerza, sin que implique por sí misma la verificación de esa hipótesis. Desde Flagrancia ordenaron iniciarle una causa por el ataque y por las lesiones provocadas.
Situación de la víctima
En cuanto a Barahona, fue asistido en la cancha de Sportivo Desamparados y luego decidió no radicar denuncia, según precisaron desde la Policía. El episodio dejó bajo análisis la seguridad en los traslados de delegaciones deportivas en partidos de alta convocatoria, especialmente en cruces urbanos donde coinciden hinchadas y tránsito vehicular. Por el momento, la causa quedó abierta en el fuero de Flagrancia y la investigación deberá determinar el grado de participación de los involucrados en la agresión.




