El penitenciario Gustavo Leandro Alfaro Tejada seguirá detenido después de que la Justicia rechazara el planteo de su defensa y confirmara la prisión preventiva por dos meses. La medida fue adoptada en el marco de una investigación por el presunto abuso sexual de un interno durante una requisa en el Servicio Penitenciario Provincial.
El abogado defensor Mario Padilla había impugnado la resolución que dispuso la detención preventiva. Sostuvo que la medida no estaba debidamente fundamentada, que no existía riesgo de fuga y que mantenerlo privado de la libertad equivalía, a su criterio, a anticipar una pena antes de la sentencia.
La fiscal Marcela Torres analizó el planteo y coincidió con una parte de los argumentos de la defensa. De todos modos, indicó que todavía restaban pruebas por incorporar y pidió sostener la prisión preventiva por el plazo ya fijado. El juez de impugnación Eduardo Raed resolvió finalmente confirmar esa medida.
La imputación
Alfaro Tejada está imputado por el presunto abuso sexual de un interno condenado, además de los delitos de vejaciones e incumplimiento de los deberes de funcionario público. La causa sigue en etapa de investigación y no existe condena firme en su contra. Según la acusación, el episodio habría ocurrido cuando el interno regresaba de una salida transitoria y pasaba por el control de requisa antes de reingresar al penal.
De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, los agentes sospecharon que el interno llevaba un elemento extraño dentro del cuerpo, pero esa hipótesis fue descartada luego de una revisión médica en el Hospital Marcial Quiroga. Para la Fiscalía, el presunto abuso se habría producido durante ese procedimiento, en un contexto en el que el protocolo exige que intervenga personal médico y no un agente penitenciario.
Pruebas y próximos pasos
La investigación está a cargo de la Fiscalía de Delitos Especiales, con intervención inicial del fiscal Francisco Nicolía y la ayudante fiscal Gemma Cabrera. Entre las pruebas incorporadas figuran registros de cámaras de seguridad y una rueda de reconocimiento. Uno de los fundamentos para mantener la detención fue el riesgo de entorpecimiento de la pesquisa, dado que el acusado trabajaba en el Servicio Penitenciario Provincial y podía tener contacto con posibles testigos.
La defensa sostuvo que, según su lectura, la mayor parte de las pruebas reunidas hasta ahora favorecen al penitenciario. Por el momento, Alfaro Tejada permanece privado de la libertad y la continuidad de la medida dependerá de las pruebas que se sumen antes del vencimiento de la preventiva, fijado en dos meses.




