Tres vecinos de Rawson recibieron condenas tras admitir su responsabilidad en cuatro hechos de estafa vinculados con la venta de motocicletas y un alquiler en San Juan. La investigación estuvo a cargo de la Unidad Fiscal de Delitos Informáticos y Estafas, con intervención del fiscal Mariano Juárez Prieto y la ayudante fiscal Guadalupe Segado. La jueza de Garantías Flavia Allende homologó el acuerdo de juicio abreviado, con la defensa del oficial Germán Riveros. El caso dejó además una tercera persona bajo proceso, con medidas de coerción, mientras continúa el análisis judicial.
El esquema principal consistía en publicar motocicletas en Facebook Marketplace mediante perfiles falsos y concretar encuentros de venta. Después de recibir el dinero, los acusados simulaban que la moto tenía una rueda pinchada y ofrecían llevarla a una gomería, pero no regresaban. Ese mecanismo se repitió en tres oportunidades entre junio y agosto, según la causa. La modalidad permitió consumar operaciones con montos en efectivo y transferencias bancarias, lo que complicó la trazabilidad inmediata de los pagos.
Uno de los hechos más precisos ocurrió el 26 de junio, cuando un hombre mayor entregó 250.000 pesos y un celular por una Motomel 110cc. El vendedor se fue a “inflar la rueda” y nunca volvió. Luego, un grupo de niños del barrio se acercó a la víctima y le advirtió: “¿Vos también caíste? Estos son chorros”. Otras dos maniobras con motos tuvieron como punto de encuentro el supermercado Átomo de Rawson. En junio, un hombre transfirió 300.000 pesos por otra Motomel 110cc a la cuenta de Carlos Samuel Godoy Carrizo, mientras que el 3 de agosto un joven pagó 300.000 pesos por una Zanella 110cc con la misma excusa de la gomería.
La maniobra inmobiliaria se registró el 22 de abril. En esa ocasión, Carlos Samuel Godoy Carrizo mostró una casa en Villa San Damián a una joven, que transfirió 230.000 pesos a la cuenta de Dayana Rocío González y entregó 295.000 pesos en efectivo a otra mujer. Cuando la víctima llegó con el camión de mudanza el 26 de abril, el verdadero propietario le informó que la vivienda no estaba en alquiler. Ese episodio amplió la causa más allá de las ventas de motos y permitió incorporar una segunda modalidad de engaño con perjuicio patrimonial directo.
En la resolución judicial, Hugo Sebastián Peruzzi, de 37 años, recibió una pena de 1 año y 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo en el Servicio Penitenciario Provincial. Carlos Samuel Godoy Carrizo, de 29 años, fue condenado a 2 años de prisión condicional, es decir, sin encierro efectivo mientras cumpla las reglas fijadas por la Justicia. Dayana Rocío González, de 33 años, quedó en libertad con medidas de coerción mientras sigue su proceso por los cuatro hechos de estafa. El expediente queda ahora en etapa de cumplimiento y seguimiento de las condiciones impuestas por el tribunal.




