La Justicia de Cruz del Eje condenó a Ángel Villada, de 38 años, a 14 años de prisión por el asesinato de su amigo Raúl Federico Oliva, en un caso ocurrido en 2025 en la provincia de Córdoba. El tribunal lo encontró culpable del delito de homicidio calificado por el uso de arma de fuego al cierre del juicio realizado esta semana. La sentencia todavía debe resolver si se cumplirá en una unidad penitenciaria o bajo prisión domiciliaria.
Según la investigación, Oliva viajó desde Río Ceballos hasta La Falda para reclamar una suma de dinero vinculada a negocios en común. La causa sostuvo que entre ambos existía una relación de amistad y también vínculos comerciales, y que Villada tenía una deuda con la víctima. La desaparición fue denunciada el 24 de febrero de 2025, y durante casi una semana se desplegaron rastrillajes en la zona de Valle de Punilla.
La reunión y la coartada
De acuerdo con el expediente, Villada regenteaba un local de venta de instrumentos musicales en La Falda, donde Oliva ingresó, según una cámara de seguridad privada citada por La Estafeta Online. No hubo registros fílmicos que acreditaran la salida de la víctima del comercio. En los primeros tramos de la investigación, el acusado intentó desviar la pesquisa al afirmar que su amigo iba a encontrarse con una mujer conocida en una aplicación de citas en la ciudad de Córdoba.
En esa versión, Villada sostuvo que Oliva le había dejado su camioneta para trasladarla después a la capital provincial, y que él había regresado a Cosquín en taxi y luego a La Falda en remis cuando perdió contacto con él. Esa explicación quedó bajo análisis judicial y no logró desactivar las medidas de búsqueda ni el avance de la causa, que se apoyó en testimonios, registros y peritajes.
Hallazgo y peritajes
El 1 de marzo de 2025, los efectivos policiales hallaron partes del cuerpo de Oliva fraccionadas dentro de bolsas de residuos en la zona rural de Escobas, sobre el límite entre los departamentos Punilla y Cruz del Eje. Los peritajes forenses concluyeron después que la víctima murió por disparos de arma de fuego y que el desmembramiento fue posterior al homicidio. Esos resultados fueron incorporados al debate oral que terminó con la condena de esta semana.
La sentencia dejó pendiente la modalidad de cumplimiento de la pena, un punto relevante porque Villada había mantenido prisión domiciliaria hasta julio pasado por tener a su cuidado a un hijo con trastorno del espectro autista. La definición sobre su alojamiento quedará ahora en manos de la instancia judicial correspondiente. Mientras tanto, la causa cerró una etapa procesal con una condena firme en primera instancia y con ese único aspecto aún por resolver.




