Pacientes con Parkinson enfrentan un faltante nacional de medicación, en particular de levodopa con carbidopa, uno de los tratamientos centrales para controlar los síntomas de la enfermedad. La situación fue planteada por Graciela Orostiaga, integrante de la Fundación Parkinson, en una entrevista con Radio Mil20. La organización pidió una respuesta del Ministerio de Salud de la Nación y de la ANMAT para garantizar el abastecimiento.
Producción interrumpida
Según relató Orostiaga, uno de los laboratorios que fabrica el medicamento en Argentina, Pfizer, dejó de producirlo en julio. Desde entonces comenzaron las dificultades para conseguirlo y, aunque en un primer momento se esperaba una normalización entre septiembre y octubre, la referente indicó que la información recibida ahora ubica una posible disponibilidad recién para marzo de 2027. La entidad de pacientes advirtió que ese lapso deja sin cobertura a personas que dependen de una toma regular para sostener su tratamiento.
Riesgo por la interrupción
Orostiaga, que convive con Parkinson desde hace 21 años, explicó que necesita tomar la medicación aproximadamente cada tres horas para controlar los síntomas. Señaló que, cuando el tratamiento se interrumpe, aparecen rigidez, movimientos involuntarios y dificultades para mantener el equilibrio, con impacto directo en la vida cotidiana. También aclaró que no todos los pacientes pueden reemplazar una marca por otra sin consultar al neurólogo, porque la respuesta clínica puede variar de una persona a otra. En su caso, dijo haber probado un medicamento alternativo que le generó efectos adversos.
Impacto en San Juan
La preocupación alcanzó a San Juan, donde la Fundación Parkinson recibió consultas de pacientes que no lograban conseguir la medicación durante la última semana, según informó Orostiaga. La referente agregó que en algunos centros de salud de la provincia también se habría registrado faltante de medicamentos destinados a personas con Parkinson. Frente a ese escenario, las organizaciones reclamaron una intervención oficial que permita informar con precisión cuándo se normalizará el suministro y qué alternativas están disponibles para los pacientes.
Reclamo formal
La fundación sostuvo que ya presentó notas ante las autoridades nacionales y que existe un expediente específico sobre el reclamo. Orostiaga afirmó: “Nosotros decimos que el Parkinson no puede esperar” y también planteó: “Necesitamos una respuesta”. En paralelo, la entidad insistió en que el tratamiento requiere medicación en tiempo y cantidad adecuados, controles médicos, actividad física y hábitos saludables, y advirtió que la modificación del esquema sin supervisión profesional puede generar complicaciones.
Magnitud del problema
Durante la entrevista se mencionó que en Argentina habría entre 100.000 y 130.000 personas con Parkinson. Orostiaga señaló además que una proporción importante de esos pacientes utilizaba el medicamento elaborado por Pfizer, por lo que el retiro de esa producción incrementó la demanda sobre otras alternativas disponibles. Mientras esperan una definición oficial, los pacientes y sus familias mantienen el reclamo para que se garantice el acceso a la medicación y se precise cuándo podrá normalizarse el abastecimiento.




