El Gobierno analiza una propuesta del Episcopado para invitar a los expresidentes argentinos a una de las actividades previstas por la visita del papa León XIV a la Argentina. La discusión abrió una tensión de protocolo porque la eventual participación de Cristina Kirchner dependería de una autorización judicial. La agenda oficial confirmada para la gira está programada del 8 al 11 de noviembre de 2026.
Gestiones y rechazos
Según el material difundido, monseñor Marcelo Colombo había llevado la idea al canciller Pablo Quirno, quien la descartó “de plano”, de acuerdo con una fuente al tanto de las conversaciones. Colombo preside la Conferencia Episcopal Argentina desde hace dos años, aunque el presidente Javier Milei no accedió a recibirlo, según el mismo texto. Luego, una gestión ante Karina Milei abrió otra instancia de diálogo a través de su asesora Mara Gorini.
La propuesta eclesiástica apunta a que los expresidentes asistan a la presentación del pontífice en el Palacio Libertad, donde está previsto un discurso ante autoridades, la vicepresidenta Victoria Villarruel, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. En la nómina figuran Cristina Kirchner, Alberto Fernández, Mauricio Macri, Isabel Perón, Eduardo Duhalde y Adolfo Rodríguez Saá. El texto también recuerda que la invitación a expresidentes no forma parte del protocolo papal habitual.
La situación de Cristina Kirchner
Una fuente cercana al kirchnerismo sostuvo que Cristina Kirchner “debería pedirle permiso a la justicia” y planteó dudas sobre la conveniencia de exponerla a una gestión de ese tipo. La expresidenta cumple prisión domiciliaria en San José 1111 por la condena por corrupción en la causa Vialidad, y hasta ahora no trascendió una definición sobre una eventual participación. El propio material señala que las visitas habilitadas por la Justicia suelen quedar registradas con imágenes difundidas públicamente.
Desde el ámbito eclesiástico remarcaron que las invitaciones a la actividad del Palacio Libertad las realiza el gobierno nacional y que la Iglesia no define ese aspecto. También precisaron que la coordinación de asistentes para la Casa Rosada, el Palacio Libertad y los actos en aeropuertos queda en manos del Ejecutivo. Para el encuentro en Cancillería con otros cultos, en cambio, la selección de participantes se acuerda entre la Iglesia y la Cancillería.
Agenda abierta
Entre las alternativas que se barajan aparece una misa en Luján, donde podrían participar expresidentes si la organización lo habilita. Las fuentes eclesiásticas citadas en el material sostienen que, en las misas multitudinarias de Buenos Aires, Córdoba y Luján, puede asistir quien quiera, aunque fuera del protocolo. La definición sobre la convocatoria a expresidentes y el esquema final de invitaciones sigue abierta y dependerá de las decisiones que adopte el Gobierno en coordinación con la Iglesia.




