El dueño de Sur Finanzas, Ariel Vallejo, fue detenido este viernes por orden del juez federal de Lomas de Zamora, Tomás Rodríguez Ponte. La medida se dispuso en el marco de una causa que investiga una presunta red de lavado de dinero y evasión fiscal. Según fuentes judiciales citadas por la Agencia Noticias Argentinas, el arresto respondió a “riesgos procesales concretos”.
El magistrado convocó además a cinco personas a declarar y amplió las indagatorias a otras 16 personas imputadas. La decisión se tomó para que Vallejo vuelva a ser indagado y porque, según el fallo, incumplió obligaciones fijadas en su libertad. Entre esas omisiones, el juez señaló que no se presentó ante la Policía Federal en su obligación mensual, no notificó un cambio de domicilio y no entregó la totalidad de los rodados cuyo secuestro seguía vigente.
Medidas sobre bienes Rodríguez Ponte sostuvo que esas faltas no eran “meros descuidos formales” y afirmó que el juzgado no tenía certeza sobre el lugar de residencia del imputado. También indicó que la situación se agravó por el estado de la investigación y que la libertad será revisada nuevamente una vez cumplido el acto procesal y resuelta su situación. En ese contexto, hace unos días ordenó la entrega de 24 vehículos de Vallejo para que queden a disposición de la Corte Suprema, entre ellos una Ferrari modelo California Descapotable y tres motos.
El juez sumó nuevas imputaciones a partir de informes de inspección de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) y del Banco Central de la República Argentina, entre otros organismos. Según la resolución, esos elementos mostraron operaciones, bienes y sociedades que no estaban incluidos en la descripción anterior. Entre los casos mencionados figura la compra de un inmueble en el country Saint Thomas Este de Canning por U$S 500.000, que habría sido pagado en efectivo, además de adquisiciones de inmuebles y rodados en efectivo por parte de Cluster Palace Beach S.A., una sociedad sin cuentas bancarias.
Hipótesis de la causa Para el magistrado, Ariel Vallejo y su madre, Graciela Beatriz Vallejo, conformaron una estructura financiera de sociedades dedicada al lavado de dinero “bajo diversas modalidades” para “cometer delitos indeterminados” y darle apariencia legítima a fondos de origen ilícito. La hipótesis judicial sostiene que el dinero provenía de la compra y venta de moneda extranjera que Centro de Inversiones Concordia S.R.L. y Ars Cambios S.A.S. realizaban con otras agencias y casas de cambio por fuera de las normas del mercado. También plantea evasión de tributos y aportes de la seguridad social de las sociedades del grupo.
La resolución agrega que algunos integrantes abrieron y utilizaron cuentas en bancos, compañías financieras, mutuales y billeteras virtuales, a su nombre, a nombre de sociedades del grupo, de empleados, familiares, allegados y terceros, con movimientos que no guardaban relación con la actividad ni con los ingresos declarados. La causa también involucra a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por la relación de Vallejo con su presidente, Claudio Chiqui Tapia, vínculo que le habría permitido firmar acuerdos comerciales y sponsorear a varios clubes. La investigación continúa con nuevas citaciones y con la disponibilidad judicial de los bienes registrables que podrían ser objeto de decomiso.




