Un oficial de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires fue pasado a servicio pasivo y desvinculado operativamente de la fuerza tras ser acusado de matar de un disparo a una perra que dormía dentro de la Comisaría Comunal N.º 10, en el barrio porteño de Floresta. El caso abrió un expediente judicial por presunto maltrato animal y provocó una protesta de vecinos frente a la seccional.
El episodio se conoció a través de la página de Facebook “Mascotas Floresta”, donde se denunció que la perra, conocida en el barrio como Manchita, solía refugiarse en la comisaría para protegerse del frío desde hacía varios días. Según ese relato, el policía habría efectuado un disparo dentro de la dependencia que terminó con la vida del animal. La versión difundida en redes quedó incorporada al debate público, pero deberá ser evaluada en la investigación judicial.
El acusado fue identificado como Tomás Agustín Seco. Versiones preliminares señalan que el agente sostuvo que la perra intentó morderlo y que disparó en respuesta a esa supuesta agresión. Esa explicación, sin embargo, no fue acreditada en la información disponible y deberá ser analizada por la Justicia para determinar si existió un exceso y, eventualmente, responsabilidades penales y administrativas.
Reacción vecinal Durante la tarde del lunes, un grupo de vecinos se concentró frente a la comisaría de Floresta para reclamar explicaciones y pedir que se esclarezcan las circunstancias del hecho. También exigieron que se preserven las pruebas y que el efectivo no continúe en funciones mientras avance la causa. La movilización reflejó el impacto local del episodio y la demanda de una respuesta institucional sobre lo ocurrido dentro de una dependencia policial.
Según informaron fuentes oficiales a la agencia Noticias Argentinas, el caso ya fue judicializado y el efectivo afronta las medidas correspondientes. A través de la Resolución N.º 2026-626-GCABA-SECSEG, el secretario de Seguridad del Gobierno porteño dispuso el cambio de situación de revista del oficial, que pasó a Servicio Pasivo a partir del 26 de octubre. Se trata de una medida administrativa habitual cuando un uniformado queda bajo investigación por hechos graves.
Marco legal En la Argentina rige desde 1954 la Ley N° 14.346, que tipifica como delito los malos tratos y los actos de crueldad contra los animales, con penas de 15 días a 1 año de prisión. El texto también remite al artículo 183 del Código Penal, que sanciona el daño sobre una cosa mueble o inmueble o sobre un animal total o parcialmente ajeno, siempre que el hecho no constituya un delito más severamente penado. La investigación deberá establecer si el caso encuadra en esas figuras y qué responsabilidades podrían caberle al agente.
Organizaciones proteccionistas y vecinos de Floresta anticiparon que seguirán de cerca el avance de la causa. El expediente judicial será el que determine si el oficial actuó con crueldad o con abuso de su arma reglamentaria dentro de la dependencia policial, mientras continúan vigentes las medidas administrativas adoptadas por el Gobierno porteño.




