Una caniche de nueve meses sobrevivió a una caída desde el quinto piso de un edificio del centro de Mar del Plata. El episodio ocurrió el martes por la mañana en la intersección de Moreno y Santa Fe y quedó registrado por una cámara de seguridad. La perrita, llamada Lali, amortiguó el impacto al caer sobre las ramas de los árboles de la vereda.
El hecho derivó en un conflicto entre los habitantes del edificio y la familia de la mascota. Vecinos presentaron una denuncia ante la Fiscalía por un presunto caso de maltrato animal y reclamaron que se investigue lo sucedido. La presentación quedó vinculada a la evaluación judicial de las condiciones en que se encontraba el animal al momento de la caída.
Lesiones y seguimiento veterinario
Lali sufrió una fractura de mandíbula, una inflamación en una zona del cerebro y lesiones en el ojo izquierdo. Actualmente recibe medicación y permanece bajo supervisión veterinaria. Según informó su familia, la evolución es favorable, aunque deberá continuar con controles médicos.
La versión del dueño
Juan, dueño de la caniche, sostuvo que todo ocurrió por un descuido. Explicó que había salido para llevar a su hija al colegio y luego se dirigió a trabajar, mientras su hijo permanecía en el departamento. De acuerdo con su relato, el joven salió a comprar comida y habría dejado la puerta abierta. En ese momento, la perrita escapó mientras jugaba con el gato de la familia.
El hombre consideró que ambos animales pudieron haber intentado perseguir una paloma y que, durante esa situación, la caniche cayó por el balcón. “Gracias a Dios está viva y sana”, expresó en declaraciones televisivas. También desmintió las versiones sobre la supuesta muerte de la mascota y aseguró que colocó protecciones para evitar otro accidente.
Antecedente en el mismo edificio
Los vecinos, en cambio, recordaron que seis días antes una botella de vidrio cayó desde el mismo departamento y estuvo a punto de golpear a un peluquero. El trabajador contó que el objeto le rozó la gorra antes de impactar contra el suelo. Los residentes pidieron investigar ambos episodios y evaluar la tenencia de los animales. Juan negó las acusaciones y afirmó que todo se trató de un accidente.




