La tasa de suicidios en Argentina llegó en 2025 a 11,8 casos cada 100 mil habitantes, el nivel más alto registrado, según un informe del Observatorio de Política Criminal (OPC) difundido hace pocos días. El relevamiento ubicó al país en el tercer puesto de Sudamérica y señaló que el suicidio se convirtió en la principal causa de muerte violenta entre adolescentes y jóvenes, por encima de los incidentes viales. El dato adquiere relevancia por su evolución sostenida desde 2017 y por el cambio en la composición de la mortalidad violenta en franjas etarias jóvenes.
Evolución del indicador
El informe precisó que el número total de suicidios pasó de 3.304 en 2017 a 5.209 en 2025, lo que representa un aumento de 57,7% en el período analizado. En la misma serie, la tasa nacional subió de 8,2 a 11,8 cada 100 mil habitantes, con un incremento de 43,9%, de acuerdo con registros del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC) del Ministerio de Seguridad Nacional. El OPC sostuvo que ese crecimiento desplazó a los incidentes viales como primera causa de mortalidad violenta entre adolescentes y jóvenes. También indicó que existe una alta disparidad territorial, aunque el texto difundido no detalló en esta síntesis cuáles son las jurisdicciones más afectadas.
Origen de los datos
Los datos analizados por el OPC surgen del SNIC y de la base pública del Sistema de Alerta Temprana de Suicidios (SAT-SS), ambos administrados en la órbita del Ministerio de Seguridad de la Nación. El informe aclaró que se trata de una fuente distinta de la utilizada por el sistema sanitario para relevar defunciones. La carga de información proviene de policías provinciales y de fuerzas o instituciones federales, una diferencia metodológica que el propio trabajo consideró clave para interpretar el fenómeno y evitar comparaciones lineales con otras estadísticas. Esa aclaración resulta central para leer la serie sin mezclar registros con finalidades distintas.
Comparación con otros indicadores
El OPC planteó además un fenómeno de “transmutación de la violencia letal”. Según la comparación incluida en el trabajo, mientras la tasa de homicidios dolosos descendió en los últimos años hasta 3,6 por cada 100 mil habitantes, la tasa de suicidios llegó a 11,8. Esa relación implica que, en 2025, los suicidios casi triplicaron a los homicidios. Consultado por Infobae, Ariel Larroude, autor del informe y director del posgrado en Política Criminal y Delitos Complejos de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires, evitó dar explicaciones clínicas concluyentes y remarcó que el trabajo del equipo se concentra en el análisis de los datos y no en un estudio de salud pública.
Factores mencionados
Aun así, Ariel Larroude señaló que en el fenómeno aparecen de manera recurrente “la ansiedad, la depresión y el aislamiento”. También mencionó otros factores de presión social que, según su exposición, se agregan en la Argentina, entre ellos la ludopatía, el consumo de estupefacientes y “la falta de proyecto serio a largo plazo”, en especial entre los jóvenes. El informe no presentó esas variables como causas únicas ni como una explicación cerrada del aumento, sino como elementos que se repiten en el análisis del equipo. La evolución de la serie y la diferencia entre registros criminales y sanitarios quedan como variables centrales para seguir la lectura del fenómeno en los próximos meses.




