Un alacrán picó a una nena de 7 años en el barrio Cabot, en Capital, y el episodio volvió a poner en foco la presencia de estos arácnidos en zonas residenciales. Hasta el momento no trascendieron detalles sobre la evolución de la niña después de la picadura.
La madre de la menor dio aviso sobre lo ocurrido y la preocupación creció entre los vecinos del sector por la cercanía de estos animales a viviendas y espacios de circulación infantil. El caso se inscribe en un problema sanitario que suele intensificarse cuando aumentan las temperaturas y se multiplican los lugares de refugio para este tipo de especies, aunque en la información disponible no se precisó la fecha exacta del episodio.
Recomendaciones sanitarias
El Ministerio de Salud de la Nación recomienda actuar con rapidez ante cualquier picadura, especialmente si la víctima es un niño. La indicación oficial es lavar la zona con agua y jabón, aplicar hielo y concurrir de inmediato al centro de salud más cercano. También se aconseja no hacer torniquetes, no cortar la herida ni intentar succionar el veneno.
Si es posible atrapar al alacrán sin exponerse a un nuevo riesgo, la recomendación es guardarlo en un recipiente cerrado y llevarlo para facilitar su identificación médica. En San Juan, las recomendaciones oficiales advierten que algunas especies pueden provocar cuadros más graves, en especial en niños y adultos mayores. Entre los síntomas mencionados figuran dolor, ardor y enrojecimiento en la zona de la picadura, y en los casos más serios, taquicardia, vómitos o dificultad para respirar.
Medidas de prevención en la vivienda
Los organismos de salud recomiendan sacudir la ropa, el calzado y la ropa de cama antes de usarlos, evitar caminar descalzo en lugares donde se detectaron alacranes y colocar rejillas o telas metálicas en desagües y otras aberturas. También sugieren reparar grietas en pisos, paredes y techos, mantener patios limpios y no acumular escombros, leña, ladrillos u otros materiales de construcción.
Otra medida señalada es reducir la presencia de cucarachas y otros insectos, porque forman parte de la alimentación de los alacranes. El episodio de Cabot reactivó el tema entre los vecinos de Capital, mientras continúan apareciendo reportes similares en otros puntos del Gran San Juan. La recomendación sanitaria se mantiene sin cambios: ante una picadura, no aplicar tratamientos caseros y buscar atención médica de inmediato.




