Cada 24 de septiembre se conmemora en Argentina el Día del Colectivero, una fecha vinculada con la actividad del transporte de pasajeros. En ese marco, Radio Mil20 visitó la línea TNS y entrevistó a Hugo Díaz, chofer con 41 años de trayectoria al volante.
Según relató durante la entrevista, llegó a la profesión cumpliendo un sueño que tenía desde chico. “Siempre soñaba darle hasta que me canse, pero no pensé sumar tantos años”, dijo, al repasar una carrera que lo mantuvo durante décadas en el transporte urbano de pasajeros. Su testimonio permitió reconstruir una experiencia laboral sostenida en el tiempo y marcada por el vínculo cotidiano con usuarios y compañeros.
Una rutina de vínculos
Díaz sostuvo que conducir un colectivo exige algo más que saber manejar. Describió el trabajo como una actividad que se desarrolla con dedicación diaria y que, por las horas compartidas en la unidad, termina convirtiéndose en una especie de segunda casa. Entre sus consejos a quienes recién empiezan, repite una frase que resume esa mirada: “Esto va a ser tu segunda casa”.
También explicó que el contacto permanente con pasajeros generó relaciones que fueron más allá del viaje. Se definió como una persona “muy amiguera” y contó que, con el paso de los años, muchas personas comenzaron a reconocerlo por su nombre. Incluso, relató, hay pasajeros que se acercan a saludarlo con la misma confianza cuando está acompañado por su esposa.
Una anécdota difícil de explicar
Entre las historias que acumuló en 41 años de servicio, recordó una situación ocurrida durante una noche de invierno. Dijo que, cuando realizaba uno de los últimos recorridos, vio a una persona sentada en la parte trasera del colectivo después de que el resto de los pasajeros había descendido. Según su relato, pensó que bajaría más adelante, pero la persona siguió allí hasta el final del trayecto.
Siempre de acuerdo con su testimonio, al estacionar el vehículo y buscarla con la mirada ya no había nadie en la unidad. La escena quedó entre las anécdotas más extrañas de su carrera y fue una de las historias que compartió durante la entrevista con Radio Mil20.
De la palanca a los colectivos actuales
Díaz también repasó los cambios tecnológicos que atravesó el transporte de pasajeros. Contó que cuando empezó a trabajar manejaba colectivos con caja de cambios manual y palanca, y que las maniobras para pasar los cambios eran parte de la rutina diaria. Indicó que la incorporación de nuevas tecnologías y de direcciones hidráulicas simplificó el manejo respecto de aquellos años.
Además, recordó que antes los colectivos circulaban llenos y compartidos por estudiantes, trabajadores y pasajeros habituales. Después de cuatro décadas en el oficio, afirmó que todavía continúa en actividad y que le cuesta imaginar el momento del retiro. “El día que me toque retirarme de acá, no sé qué será de mí”, expresó. Por ahora, sigue en servicio en la línea TNS, con una trayectoria que ya suma 41 años en el transporte de pasajeros.




