El Ministerio de Educación de San Juan realizará el 9 de octubre a las 10 un simulacro de sismo que incorporará por primera vez a los hogares, además de las escuelas. La ministra Silvia Fuentes explicó que el operativo buscará medir tiempos de evacuación y revisar protocolos ante una eventual emergencia.
La funcionaria señaló, en diálogo con radio Mil20, que cada establecimiento cuenta con su propio programa de evacuación y que su elaboración se hace con acompañamiento de Bomberos y Protección Civil. Según indicó, estos procedimientos forman parte de la planificación habitual del sistema educativo provincial y apuntan a que estudiantes y docentes sepan cómo actuar ante un terremoto o un temblor.
Fuentes sostuvo que los simulacros sorpresivos ya integran el calendario escolar y que la práctica busca convertir los protocolos en hábitos. “Necesitamos que esto sea una práctica que lleve al hábito de que en el momento que suceda nuestros estudiantes no entren en pánico, sepan cuál es la actividad que tienen que hacer”, afirmó. También precisó que durante la evacuación algunos docentes quedan a cargo de tareas como cerrar las llaves del gas y cortar la electricidad, mientras otros organizan el desplazamiento de los alumnos.
Alcance del operativo
La ministra recordó que el 25 de junio se hicieron simulacros en la mayoría de los establecimientos de la provincia y remarcó que se trata de una tarea cotidiana. Para esta nueva instancia, el sistema educativo sanjuanino, que alcanza a unos 268 mil estudiantes, sumará el componente familiar, de modo que una parte de la comunidad escolar estará en las aulas y otra en sus casas al momento del ejercicio.
Monitoreo y evaluación
Cuatro escuelas serán monitoreadas de manera específica durante el operativo, entre ellas la Escuela Boero. Fuentes explicó que ese seguimiento permitirá medir cuánto tiempo demanda la evacuación, qué ocurre con los estudiantes, en cuánto tiempo llega la ambulancia y cómo se organiza el corte de calles, entre otros puntos. La evaluación también servirá para revisar los protocolos vigentes y detectar aspectos que puedan requerir ajustes.
Participación de las familias
La ministra indicó que el nuevo componente apunta a que las familias también elaboren su propio plan de evacuación. Señaló que, ante un movimiento sísmico, una de las primeras reacciones suele ser el intento de comunicación entre padres y escuela para conocer el estado de los alumnos. Con ese esquema, el Ministerio busca que instituciones y hogares tengan definido de antemano cómo proceder frente a una emergencia, en una provincia donde la preparación ante sismos forma parte de la organización escolar regular.




