El Gobierno de San Juan realizó por primera vez con nombre propio el operativo Ventana Andina, el relevamiento aéreo que mide cuánta nieve quedó en la cordillera para calcular el agua disponible en la provincia. Los vuelos se hicieron el viernes y el sábado en las cuencas de los ríos Jáchal y San Juan, con un promedio de 1,33 metros de nieve y picos de hasta 2,50 metros. El dato es relevante porque sirve de base para estimar el comportamiento de la próxima temporada hídrica.
El relevamiento también mostró que una parte importante de la nieve caída durante el invierno se perdió antes de convertirse en agua. El secretario de Recursos Hídricos y Energías Renovables, David Devia, explicó que ese resultado modifica el cálculo sobre cuánta agua tendrá la provincia para la próxima temporada. La información incide de manera directa en el riego agrícola y en la disponibilidad para el abastecimiento de agua potable.
Dos días de vuelos y mediciones
El operativo comenzó el viernes en la cuenca del río Jáchal y concluyó el sábado en la cuenca del río San Juan, con base operativa en Barreal, según precisó Devia. El recorrido permitió relevar distintos puntos de la cordillera para determinar cuánta nieve permanecía después de las últimas nevadas. La campaña se completó un mes más tarde de lo habitual por las condiciones climáticas.
En la cuenca del Jáchal se midieron dos estaciones: Del Carmen, a 4.100 metros sobre el nivel del mar, con 1,50 metros de nieve, y Patos Norte, a 3.699 metros, con 0,80 metros. En la cuenca del San Juan, la estación Calderón marcó el máximo de toda la cordillera con 2,50 metros, mientras que Pantanosa midió 0,80 metros, Pachón 1,50 metros, Teatinos 1,60 metros y Corrales de Alambre, en el extremo sur, cerró con 0,60 metros.
Sublimación y expectativas
Las nevadas tempranas habían generado expectativas de encontrar más nieve acumulada, pero las mediciones mostraron que una parte importante se perdió antes de derretirse. Devia explicó que el ambiente seco, la radiación solar y los fuertes vientos de altura provocaron una sublimación —cuando la nieve pasa directamente de sólido a gas, sin convertirse en agua— de entre el 30% y el 40% de lo caído en el invierno. El funcionario señaló además que se encontró nieve consolidada e incluso hielo debajo de la superficie, aunque la capa superior se perdió con rapidez por el clima.
Otro factor que influirá en el deshielo es la isoterma de 0°C, es decir, la altura de la atmósfera donde la temperatura llega al punto de congelamiento. Según las estimaciones oficiales, empezaría a subir hacia el 7 de noviembre y favorecería que el agua comience a escurrir hacia los ríos. Las mediciones estuvieron a cargo del técnico Lucio Mercado, con más de 22 años de campañas en la cordillera, junto al nuevo integrante Facundo Buso.
Caudal en aumento
El deshielo ya se refleja en el caudal del río San Juan. De acuerdo con los datos compartidos por Devia, el curso de agua pasó de entre 43 y 45 metros cúbicos por segundo a 52, y luego alcanzó 61,4 m³/s. La tendencia, según el funcionario, es ascendente.
Devia anticipó que para diciembre el caudal podría llegar a 80 m3/s, en función de la evolución del deshielo. Mientras tanto, los equipos técnicos de Hidráulica trabajan con los datos del operativo para ajustar los modelos matemáticos que estiman cuánta agua tendrá San Juan en la próxima temporada. El pronóstico hídrico oficial estará listo en un plazo de 10 a 15 días.




