Un corte de energía eléctrica de unos 20 minutos afectó el miércoles 30 de septiembre a vecinos de varios departamentos de San Juan. La interrupción se originó por un incendio de pastizales a 160 kilómetros, cerca de la Estación Transformadora Gran Mendoza, y reabrió una pregunta técnica sobre la operación del sistema interconectado: por qué un fuego en Mendoza dejó sin servicio a esta provincia.
Gustavo Dondero, gerente de ingeniería regulatoria de Distrocuyo, explicó que el episodio respondió a una combinación de factores climáticos, cuestiones técnicas de alta tensión y al excedente de energía solar que San Juan produce en esta época del año. Según su descripción, el incendio se produjo cerca de la línea de 500 kV que une Mendoza con San Juan, de propiedad de Transener. El fuego no dañó cables ni torres, pero el viento empujó hacia la traza una masa de aire caliente con cenizas y humedad que redujo la capacidad aislante del aire y derivó en un cortocircuito, conocido como arco voltaico.
Ante la falla, los sistemas automáticos de protección de la línea interrumpieron el paso de electricidad en ambos extremos para evitar daños en los equipos, de acuerdo con la explicación de Dondero. Esa desconexión dejó a San Juan sin su principal vía de conexión con el sistema eléctrico nacional. La situación no afectó a Mendoza, que no depende de esa línea para su suministro ni de la vía de evacuación de la energía solar sanjuanina.
Capacidad de transporte La provincia cuenta con una segunda línea, de 220 kV y propiedad de Distrocuyo, pero esa tarde ya transportaba al límite la energía generada por los parques solares sanjuaninos. Dondero indicó que la demanda eléctrica de San Juan en esta época ronda los 250 MW, mientras que la producción fotovoltaica llega a unos 650 MW, con un excedente de 400 MW que normalmente se exporta por la línea de 500 kV. Al quedar fuera de servicio esa vía principal, todo ese volumen intentó pasar de golpe por la línea secundaria, que se desconectó por sobrecarga para no sufrir daños.
Lo que sigue El episodio dejó expuesta la dependencia de San Juan de la infraestructura de alta tensión para evacuar su generación solar y sostener el abastecimiento en momentos de alta producción. La explicación técnica difundida por Distrocuyo ubica el problema en la combinación entre una perturbación externa, la respuesta automática de protección y la limitación de la red secundaria para absorber el excedente. El dato operativo relevante es que la interrupción duró alrededor de 20 minutos y no dejó consecuencias en Mendoza.




