Los incendios que se desataron durante la jornada del miércoles por efecto del viento Zonda dejaron una escena de devastación en distintos sectores de Rawson y Pocito. Viviendas reducidas a cenizas, vehículos destruidos y familias que quedaron prácticamente con lo puesto forman parte del saldo de una jornada que los vecinos difícilmente olvidarán.
Hasta la zona llegaron equipos de Telesol y Radio Mil20, donde pudieron dialogar con las familias afectadas. En el sector permanece un corte policial sobre calle 11 hacia el sur, dispuesto de manera preventiva, mientras continúan las tareas y el relevamiento de los daños.
Una de las vecinas relató que las viviendas de varias familias quedaron prácticamente destruidas. “Todo perdimos, solamente han quedado las paredes levantadas, lo demás todo se ha perdido”, contó.
La mujer explicó que pasó la noche en la casa de una familiar y que ahora intenta regresar al lugar para comenzar de nuevo. Entre las pérdidas mencionó también una motocicleta nueva de su hijo y recordó el esfuerzo que había significado levantar su vivienda.
Según contó, los vecinos habían realizado gestiones para solicitar la limpieza de los terrenos cercanos, donde se acumula vegetación seca. La situación se volvió especialmente peligrosa con la llegada del Zonda.
“Prenden justo, esperan el viento Zonda, prender para quemar, y nos afecta a muchas casas”, sostuvo.
La rapidez con la que avanzaron las llamas también obligó a las familias a escapar de sus viviendas. “Mi hijo me gritaba desde el fondo que ellos veían venir el fuego. Me dice, mami, andate con las niñas”, relató la mujer.
Viviendas destruidas y vecinos lesionados
En otro sector afectado, una vecina identificada como María Salinas contó que tanto su vivienda como la de su suegra resultaron afectadas por el fuego. Una de las construcciones quedó prácticamente destruida y solo permaneció en pie una pequeña habitación.
La mujer también sufrió lesiones durante el incendio. “Sí, de las llamas”, explicó al ser consultada por una herida. Contó que debió ser atendida y permanecer en observación durante varias horas. Además, una de sus hijas mellizas sufrió lesiones.
Entre las consecuencias del incendio también quedó afectada una parte de la vivienda donde dormían sus hijas. “A ellas se les ha quemado todas las zapatillas, todas. A mí se me quemó todo lo que era la soga que tenía con ropa acá”, relató.
Para las familias afectadas, la prioridad ahora es conseguir ropa y elementos básicos. En el caso de la familia de Salinas, explicó que necesitan principalmente vestimenta para dos adultos mayores y un joven de 30 años, además de recuperar parte de lo perdido por sus hijas.
“Fue una cosa increíble”, resumió al recordar la velocidad con la que las llamas avanzaron.
“Nos hemos quedado en la calle”
Otra de las vecinas entrevistadas fue Noelia Agüero, quien contó que su familia está integrada por cinco personas y que perdió prácticamente todo.
“Nos hemos quedado en la calle. Nosotros pedimos la solidaridad de la gente. Que nos ayude con material para poder, aunque sea levantar una pieza y poder alojarnos aquí”, expresó.
La mujer explicó que la familia vivía de un kiosco y que su hijo trabajaba en una peluquería, actividades que también quedaron destruidas por el incendio.
“Hemos perdido todo el material de trabajo. Nosotros vivíamos de un kiosco, mi hijo de su peluquería. Y no tenemos nada”, relató.
Agüero, que nació y fue criada en el lugar, aseguró que nunca había visto un incendio de semejante magnitud. Según recordó, en otras oportunidades los vecinos habían logrado contener focos que afectaban a una o dos viviendas, pero esta vez la situación fue completamente diferente.
“Esta vuelta no había luz, no había agua, no teníamos cómo defendernos”, contó.
La mujer relató además que los vecinos intentaron comunicarse con los bomberos mientras las llamas avanzaban, pero la emergencia se multiplicó rápidamente. “El fuego alcanzó, en 10 minutos no quedó nada, nada”, afirmó.
En medio del caos, las familias debieron sacar a los niños del lugar. Según relató, había más de 20 menores y algunos fueron recibidos por vecinos de sectores cercanos.
Un paisaje de cenizas
Durante el recorrido por la zona todavía podía percibirse el olor del incendio y observarse los restos de las viviendas alcanzadas por las llamas. Varias casas quedaron reducidas prácticamente a paredes y cenizas.
También un árbol de gran porte terminó derribado luego de ser afectado por el fuego. Su caída provocó daños en el tendido eléctrico de la zona.
Mientras avanzaban los trabajos, personal de Naturgy intervenía sobre el sector afectado por la caída del árbol y el corte del tendido.
Las familias permanecen ahora a la espera de la ayuda y del relevamiento de los daños para poder comenzar una reconstrucción que, para muchos, implica volver a empezar desde cero.
El pedido de los vecinos es concreto: ropa, materiales y elementos básicos para poder recuperar sus viviendas y atravesar los próximos días después de haber perdido sus pertenencias y medios de vida en cuestión de minutos.




