La Dirección de Cultos y ONG's de San Juan avanza en un relevamiento de espacios físicos y recursos de más de 30 cultos para definir lugares de contención y asistencia ante una eventual emergencia vinculada con El Niño. La iniciativa apunta a ordenar una red de apoyo comunitario con participación de municipios e instituciones religiosas. El objetivo operativo es contar con alternativas a las escuelas, en línea con el pedido del gobernador de no destinarlas a centros de evacuación.
Relevamiento y coordinación
En diálogo con Radio Mil20, la directora del área, Marta Picón, explicó que la dependencia ya mantuvo reuniones con representantes de distintos credos para conocer qué recursos están disponibles y qué espacios podrían utilizarse en una contingencia. Según detalló, varias instituciones religiosas ofrecieron sus instalaciones para recibir a personas que eventualmente necesiten asistencia. Sin embargo, aclaró que no todos los inmuebles reúnen las condiciones necesarias para funcionar como centros de contención.
Por ese motivo, el área elabora un listado de los lugares habilitados y aptos para recibir personas. Picón indicó que, además de los espacios físicos, algunas instituciones podrían aportar grupos de jóvenes y voluntarios de sus comunidades. La convocatoria no se limita a iglesias evangélicas, sino que incluye a la Iglesia Católica, comunidades judías, grupos Baha'is y espiritistas, entre otros credos que manifestaron voluntad de colaborar.
Trabajo con los municipios
La siguiente etapa consiste en trasladar la información relevada a cada municipio, con el detalle de los espacios disponibles y de los grupos que podrían intervenir ante una contingencia. La intención oficial es que cada comuna coordine de manera directa con las instituciones religiosas de su departamento y organice los recursos según las necesidades que se presenten. Ese esquema busca evitar improvisaciones y distribuir la asistencia territorialmente.
La Provincia plantea así una red de respuesta basada en el trabajo conjunto entre el Estado, los municipios y las organizaciones religiosas. El esquema queda atado al avance del fenómeno de El Niño y a la definición de qué espacios cumplen con los requisitos para ser utilizados. La información relevada será el insumo principal para definir la capacidad real de respuesta en cada departamento.




