La directora de Empleo y Formación de San Juan, Luciana Cuk, expuso en el programa De Sobremesa, emitido por Telesol, el alcance de Aprender, Trabajar y Producir, el programa provincial destinado a personas desempleadas, jóvenes que buscan su primer empleo y personas que recuperaron la libertad tras cumplir condena. La funcionaria ubicó la iniciativa dentro de la política provincial de capacitación laboral, en un contexto de demanda de mano de obra calificada por parte del sector privado. La presentación se centró en la relación entre formación, inserción laboral y requisitos de ingreso a distintas actividades productivas.
Articulación con el sector privado Cuk señaló que la oferta de cursos se define junto al Ministerio de Producción para adecuarla a lo que requieren empresas y servicios de consumo doméstico, entre ellos jardinería y reparación de aire acondicionado. Según explicó, en un escenario económico complejo y con alta oferta de mano de obra, las empresas tienden a contratar a quienes cuentan con mayor capacitación. También indicó que, una vez finalizados los cursos, los participantes reciben kits de herramientas y acompañamiento para desarrollar proyectos de autoempleo.
Requisitos para la minería La funcionaria advirtió que la minería exige condiciones específicas de ingreso, entre ellas tener el secundario completo y superar exámenes toxicológicos. En ese punto, remarcó que muchos jóvenes desconocen esas exigencias y que desde el área se organizan operativos de práctica inicial para acercar herramientas y tareas básicas a la comunidad. El objetivo, según describió, es reducir el temor a los oficios técnicos y ampliar el acceso a trayectorias de formación con salida laboral.
Formación de instructores Cuk informó además la puesta en marcha de un curso de formador de formadores que convocó a más de 60 soldadores de la provincia. La propuesta busca generar instructores capaces de capacitar bajo estándares internacionales y se apoya en un manual técnico elaborado junto a especialistas de servicios mineros. En su exposición, la funcionaria sostuvo que se requerirán más de 300 soldadores por año y que, por esa razón, el gobierno provincial impulsó este proyecto para ampliar la base de capacitación disponible.
Próximos pasos La directora convocó a aprovechar los cursos gratuitos mientras se reactivan contrataciones a gran escala. También reiteró que completar el secundario amplía las posibilidades de inserción laboral, mientras que quienes no lo hagan quedarán limitados al autoempleo o a tareas domésticas, según su planteo. El eje que dejó planteado es la necesidad de sostener la formación técnica como requisito previo para acceder a empleos vinculados con la actividad privada y, en particular, con la cadena minera.




