Los controles médicos para obtener o renovar la licencia de conducir profesional en San Juan están detectando que cerca de la mitad de los solicitantes presenta obesidad, hipertensión o diabetes. El dato fue expuesto por el doctor Octavio González, director médico de American Advisor, en diálogo con Radio Mil20. La situación adquiere relevancia porque esos exámenes forman parte de los requisitos para habilitar la conducción profesional y, según indicó, se endurecieron tras cambios en la Ley de Tránsito.
González sostuvo que “un 50 o 60% de los pacientes que vienen tienen problemas” y precisó que esas patologías aparecen con mayor frecuencia entre jóvenes y adultos. Según explicó, en muchos casos las personas desconocen que padecen esas enfermedades hasta que se someten a los estudios exigidos para el trámite. Ese hallazgo convierte al control psicofísico en una instancia de detección sanitaria, además de su función administrativa.
Controles y tratamiento El médico aclaró que la presencia de obesidad, diabetes o hipertensión no excluye de manera automática la posibilidad de obtener la licencia profesional. No obstante, la normativa vigente exige que el solicitante acredite que está bajo tratamiento y que la enfermedad se encuentra controlada. Cuando detectan alguna de esas condiciones, los profesionales derivan al interesado a un especialista o a su médico de cabecera para continuar el seguimiento.
“De nada sirve solamente acreditar que se está haciendo un tratamiento, sino también demostrar que la enfermedad está controlada”, afirmó González. Como ejemplo, señaló que si los estudios muestran niveles muy elevados de glucemia, la persona debe continuar con los controles hasta demostrar seguimiento médico. También indicó que la obesidad es un factor de riesgo asociado con diabetes e hipertensión, y la vinculó con las condiciones de trabajo de los conductores profesionales, que pasan muchas horas sentados y tienen dificultades para sostener hábitos alimentarios saludables.
Positivos por sustancias El director médico añadió que los análisis de orina realizados en los trámites también muestran un nivel de positividad relevante por consumo de sustancias ilegales. Según las estimaciones del centro médico, aproximadamente tres de cada diez personas dan positivo en esos controles. En esos casos, el resultado implica que el solicitante es considerado no apto y, de acuerdo con la normativa vigente, no puede obtener la licencia profesional.
González remarcó que la situación no se limita a un grupo etario específico y que los casos aparecen tanto en personas jóvenes como en adultas. Además, advirtió sobre la necesidad de que los controles se apliquen con criterios uniformes para evitar que quienes no cumplen las exigencias puedan obtener una licencia profesional en otras jurisdicciones. El dato que queda bajo seguimiento es la aplicación efectiva de esos criterios y el impacto que tendrán en la habilitación de conductores profesionales en la provincia.




