El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar la tensión en Medio Oriente al afirmar este viernes que “muy pronto” declarará el estrecho de Ormuz como territorio estadounidense, en el marco del conflicto bélico con Irán.
La advertencia no solo profundiza la disputa con Teherán, sino que también expone la intención de Washington de reforzar su control sobre una vía marítima clave para el comercio energético internacional. Trump sostuvo que lo hará después de “terminar de derrotar a Irán”, en declaraciones formuladas durante una reunión en una academia de policía en Garden City, Nueva York.
El mandatario también remarcó que Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre los puertos iraníes para paralizar la economía del país asiático. “Tenemos el bloqueo. Ningún barco pasa a menos que nosotros lo queramos”, afirmó, en un mensaje que deja ver el alcance económico y estratégico de la medida.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, concentra una parte central del tránsito global de hidrocarburos: por allí circula el 20 por ciento del petróleo y el gas natural que se consume en todo el mundo. Además, constituye la única salida marítima para productos procedentes de distintos países productores de Medio Oriente, según la agencia Noticias Argentinas.
En ese contexto, el conflicto ya tuvo consecuencias concretas sobre la navegación internacional. Durante las últimas semanas, cientos de embarcaciones de países occidentales fueron atacadas por fuerzas iraníes, lo que derivó en el bloqueo impulsado por Estados Unidos con el objetivo de tomar control de la zona y garantizar la libre navegación.
Sin embargo, desde Teherán rechazaron esa versión y aseguraron que el estrecho continúa bajo su órbita. “El estrecho de Ormuz está bajo gestión y control de nuestro país, y prosigue su camino con total seguridad”, sostuvo Hosein Taeb, jefe de la fuerza paramilitar Basij, en declaraciones a la prensa iraní.




