El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el viernes que su país “es más fuerte que nunca” durante la ceremonia realizada en el Pentágono por el 25 aniversario del atentado del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York. El acto coincidió con otra conmemoración en esa ciudad y estuvo centrado en el homenaje a las Fuerzas Armadas y a las víctimas de los ataques. La intervención presidencial volvió a vincular esa fecha con la estrategia actual de seguridad y con la relación conflictiva con Irán.
“Hoy renovamos el sagrado juramento que hicimos por primera vez en su nombre, hace un cuarto de siglo: jamás lo olvidaremos”, dijo Trump en la sede del Pentágono. También sostuvo, según la cadena CBS News, que “por eso luchamos hoy. No tenemos otra opción. Solo puede haber victoria. Luchamos con todas nuestras fuerzas, luchamos para ganar”. En ese marco, planteó que el país puede educar a sus hijos para que consideren que “su país es bueno”, que “sus padres son valientes” y que la bandera “es un símbolo de justicia y libertad”.
Homenaje y mensaje político
El mandatario agregó que Estados Unidos puede ser una nación cuyos héroes no sean “fanáticos de una causa abstracta”, sino personas que se lanzan al ataque y dan su vida “un martes por la mañana por desconocidos a quienes nunca han visto”. Luego afirmó que “hoy nuestro país es más fuerte que nunca” y que, dentro de 25, 100 o 250 años, las futuras generaciones encontrarán una nación “libre e inquebrantable ante el mal”. En esa misma línea, vinculó el recuerdo del 11 de septiembre de 2001 con la necesidad de seguir combatiendo.
Trump también se refirió al conflicto militar en curso con Irán y dijo que Estados Unidos nunca olvidará a las víctimas del 11-S. Sostuvo que, por esa razón, el país debe continuar la lucha contra el terrorismo. En otro tramo del acto, rindió homenaje a los miembros de las Fuerzas Armadas que sirvieron en la “guerra contra el terrorismo”, así como a los socorristas y agentes del orden. Además, afirmó que trabajan para impedir que la República Islámica de Irán “jamás posea un arma nuclear”.
Hegseth y la continuidad de la línea oficial
Tras el homenaje en el Pentágono, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, también mencionó la guerra con Irán y aseguró que Estados Unidos sigue enfrentando a una “teocracia islámica”. Dijo que en los últimos seis meses el país había “aniquilado al principal patrocinador estatal del terrorismo en el mundo” y sostuvo que los soldados combatieron a un régimen que “ha deseado la muerte durante casi medio siglo” y que “aplaudió el 11-S”.
Hegseth agregó que ese régimen, al que atribuyó ataques terroristas contra estadounidenses durante décadas, causó la muerte de miles de personas, incluidos militares en Irak y Afganistán. En ese tramo aludió a Trump al decir que “no contaron con este presidente”. Luego prometió que seguirán enviando a los terroristas “al infierno” y que se asegurarán de que Irán nunca tenga un arma nuclear. La conmemoración dejó así un mensaje político y militar que extendió el recuerdo del 11-S hacia la agenda de seguridad vigente.




