Europa atraviesa una nueva ola de conflictividad social con protestas en distintas ciudades por el acceso a la vivienda, los salarios y el deterioro de los servicios públicos. En Francia, Italia, Bélgica, Albania, España y Portugal se registraron movilizaciones con demandas similares, aunque no coordinadas entre sí. En algunos casos, los reclamos derivaron en enfrentamientos con la policía, incendios y saqueos. La información surge de un relevamiento publicado por Associated Press el 19 de octubre.
El punto más delicado se registra en Francia, donde las protestas estudiantiles comenzaron por las condiciones educativas y luego incorporaron cuestionamientos al costo de vida y a las políticas del Gobierno. Según el balance oficial citado por Reuters, durante las manifestaciones del sábado 17 de octubre fueron detenidas unas 2.400 personas y cerca de 1.000 agentes resultaron heridos. Además, las organizaciones comerciales denunciaron daños en casi 3.000 negocios, en un contexto de ataques a comercios, edificios públicos y vehículos.
Medidas en Francia El primer ministro Sébastien Lecornu anunció el lunes 19 de octubre que solicitará a las autoridades locales la aplicación de toques de queda parciales y localizados en las zonas más afectadas. La decisión apunta a impedir nuevos saqueos, limitar desplazamientos en sectores considerados problemáticos y reforzar la seguridad. Lecornu descartó un toque de queda general para París, mientras que el presidente Emmanuel Macron rechazó la renuncia del ministro del Interior, Laurent Nuñez, y le pidió nuevas tácticas policiales y aclarar fallas de planificación e inteligencia.
La crisis francesa se agravó después del despliegue de alrededor de 60.000 efectivos, que no logró contener por completo los episodios violentos. Las autoridades admitieron dificultades para controlar a los grupos más agresivos y en algunas ciudades hubo nuevos incidentes durante el domingo. La convocatoria de nuevas protestas y huelgas mantiene en alerta al Gobierno, que por ahora evita una restricción generalizada de la circulación.
Reclamos en otros países En Italia, las movilizaciones del sábado derivaron en enfrentamientos en Milán, con reclamos centrados en el encarecimiento de los gastos cotidianos, los salarios, las condiciones laborales y la situación económica de los hogares. En Bélgica, varios centenares de jóvenes se manifestaron en Bruselas y hubo choques con la policía, que utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua; los estudiantes cuestionan el aumento de los costos educativos y reformas que, según advierten, dificultarían el acceso a la enseñanza superior.
En Albania, las protestas en Tirana combinaron reclamos estudiantiles con cuestionamientos al primer ministro Edi Rama por presunta corrupción, falta de oportunidades laborales y deficiencias en la educación. En España y Portugal, en tanto, las movilizaciones se concentraron en la vivienda, el encarecimiento de los alquileres y la distancia entre ingresos y precios, un factor que impacta sobre jóvenes y trabajadores con dificultades para independizarse.
Menores bajo custodia El Ministerio de Justicia francés informó que 5.890 menores fueron puestos bajo custodia policial desde el inicio de las protestas estudiantiles. En total, las autoridades contabilizaron 6.877 personas bajo custodia, de las cuales el 86% eran menores. Ese dato agrega presión sobre el dispositivo de seguridad y sobre la respuesta política frente a un conflicto que, por ahora, no muestra señales de desactivación inmediata.




