La disputa territorial entre San Juan y La Rioja volvió a ocupar la agenda política tras la presentación de un proyecto impulsado por el gobernador riojano Ricardo Quintela. La propuesta busca reforzar el reclamo de su provincia sobre sectores que hoy se encuentran bajo jurisdicción sanjuanina.
La iniciativa ingresó a la Legislatura de La Rioja y plantea ratificar una norma provincial que cuestiona los acuerdos que dieron origen a la delimitación vigente entre ambas provincias. Si avanza, consolidará la posición del gobierno riojano a favor de revisar los límites establecidos hace más de cinco décadas.
El texto no se limita a una definición política. También prevé mecanismos judiciales para frenar cualquier avance administrativo, económico o productivo en las zonas reclamadas hasta que exista una resolución definitiva sobre la cuestión territorial. En ese marco, se instruye a los organismos legales riojanos a promover medidas cautelares para preservar los recursos del área en conflicto.
Entre esos bienes figuran reservas hídricas, patrimonio arqueológico y emprendimientos vinculados a la actividad minera. La discusión cobró mayor relevancia por el valor económico de la región involucrada y por la cercanía de los reclamos a desarrollos mineros de la cordillera, un factor que incrementó el tono del debate entre ambas administraciones.
Desde San Juan, las autoridades sostienen la legitimidad de los límites actuales y remarcan que la demarcación cuenta con respaldo legal y nacional. La controversia ya había generado rechazos públicos de funcionarios y legisladores sanjuaninos, que defendieron la integridad territorial de la provincia.
Con el ingreso del proyecto a la Legislatura riojana, el conflicto suma un nuevo capítulo institucional. La amplia mayoría oficialista con la que cuenta Quintela en el parlamento provincial abre la posibilidad de que la iniciativa avance sin mayores obstáculos.
Mientras tanto, la discusión continúa desplazándose a los planos político y judicial, en una región donde la minería, los recursos naturales y las inversiones proyectadas ocupan un lugar central en la disputa entre ambas provincias.



