El fenómeno de El Niño, en una etapa de intensificación, podría aumentar la frecuencia de lluvias, tormentas e inestabilidad en varios destinos turísticos de Argentina y Brasil durante el verano de 2027. La advertencia fue formulada por Christian Garavaglia, jefe de redacción de Meteored Argentina, aunque aclaró que eso no implica jornadas de lluvia continua en todos los destinos. Según el especialista, el episodio tiene margen para prolongarse al menos hasta el próximo otoño, por lo que sus efectos podrían alcanzar buena parte de la temporada turística.
Proyección climática Garavaglia sostuvo que el fenómeno “está en fuerte intensificación en las últimas semanas, y tiene un buen margen para seguir haciéndolo un tiempo más”. De acuerdo con las estimaciones citadas por el meteorólogo, existe una probabilidad superior al 80% de que se convierta en uno de los episodios de El Niño más intensos registrados desde 1950. Esa proyección, sin embargo, corresponde a una tendencia estacional y no permite anticipar el estado del tiempo día por día en cada destino.
El especialista remarcó que es necesario diferenciar los pronósticos estacionales de los pronósticos de corto plazo. Los primeros permiten identificar tendencias generales sobre lluvias, temperaturas y nubosidad, pero no determinan qué jornada será soleada o tormentosa en un lugar específico. Por ese motivo, la intensidad del fenómeno no alcanza para concluir que todas las vacaciones estarán condicionadas por precipitaciones.
Costa Atlántica y Córdoba En la Costa Atlántica bonaerense, destinos como Mar del Plata, Pinamar y Villa Gesell podrían registrar más días nublados, lluvias y cambios bruscos en las condiciones meteorológicas. Garavaglia advirtió que se trata de una de las regiones más vulnerables a un verano con jornadas grises y precipitaciones que reduzcan la cantidad de días aptos para playa. En Córdoba, en tanto, se prevé un aumento de tormentas y existe la posibilidad de crecidas repentinas de ríos, especialmente en las sierras y en zonas cercanas a balnearios naturales, campings y alojamientos junto a cursos de agua.
El meteorólogo explicó que, en la provincia mediterránea, las tormentas puntuales pueden descargar mucha agua en poco tiempo en las nacientes de los ríos serranos. Eso vuelve relevante el monitoreo de alertas y las indicaciones de las autoridades locales, incluso cuando no llueve en el lugar donde se encuentran los turistas. La advertencia alcanza también a quienes realicen actividades al aire libre en sectores de montaña o próximos a quebradas.
Chile, Brasil y Mendoza En la costa central de Chile, especialmente en Viña del Mar, Reñaca y Concón, la influencia de El Niño aparece con mayor incertidumbre durante el verano, según Garavaglia. El meteorólogo señaló que el fenómeno incide más sobre el invierno chileno que sobre la temporada estival, por lo que no puede afirmarse de antemano una temporada con más días soleados o más nublados. En Brasil, en cambio, el escenario resulta más claro: el sur, con localidades como Florianópolis, Bombinhas y Camboriú, podría tener más lluvias, mientras que el nordeste, con destinos como Natal, Pipa, Recife y Porto de Galinhas, tendría mayor probabilidad de días secos y calurosos.
Para Mendoza, la señal no es tan definida en términos de volumen total de precipitaciones, pero sí se espera más inestabilidad, con tormentas, granizo y eventuales crecidas de cauces. El análisis incorpora riesgos de escurrimientos rápidos y aluviones en zonas montañosas y quebradas, por lo que el especialista recomendó seguir los pronósticos y las advertencias oficiales antes de excursiones o actividades al aire libre. El cierre de la temporada dependerá de cómo evolucione el fenómeno en los próximos meses y de la persistencia de sus efectos sobre cada región.




