Un diputado nacional chileno, Javier Olivares Avendaño, sostuvo en una intervención parlamentaria que las Islas Malvinas “son inglesas” y las tomó como referencia para defender la posición de Chile sobre el Estrecho de Magallanes. La frase se produjo en medio de un contrapunto diplomático con Argentina por la soberanía de ese paso estratégico. La comparación volvió a poner en el centro una discusión que tiene derivaciones políticas y de política exterior.
La declaración fue formulada por Olivares Avendaño, integrante de la Comisión de Defensa Nacional del Congreso y presidente de la Comisión de Control del Sistema de Inteligencia del Estado. “Así como las Falklands (sic) son inglesas, el estrecho de Magallanes es chileno”, dijo el legislador, que representa al Partido de la Gente. El señalamiento se inscribió en una discusión activada por cuestionamientos sobre la soberanía del Estrecho de Magallanes, luego de declaraciones de un jefe militar argentino.
La referencia adquiere relevancia porque se produjo mientras el gobierno chileno de José Antonio Kast había expresado recientemente su respaldo a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas durante el viaje del presidente Javier Milei a Santiago. Esa posición oficial contrastó con la formulación del diputado y dejó expuesta la coexistencia de lecturas distintas dentro del escenario político chileno. En términos diplomáticos, el episodio suma un elemento más a una controversia sensible para ambos países.
Interpelación al canciller En paralelo, el Congreso de Chile aprobó este martes la interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna por la controversia con Argentina en torno al Estrecho de Magallanes. La medida fue aprobada con 57 votos a favor, 49 en contra y una abstención. La sesión de interpelación está prevista para el próximo 28 de septiembre.
La votación legislativa indica que el tema ya escaló al plano institucional y que el canciller deberá responder por la posición del gobierno frente al conflicto. En ese marco, la evolución del caso quedará atada a la interpelación fijada para el 28 de septiembre y a eventuales definiciones posteriores sobre la relación bilateral.




