La muerte de Dolly Parton abrió una disputa judicial por la administración de su patrimonio, con una presentación de She's Alive contra Bryan Seaver. La empresa que gestiona y protege los bienes y negocios profesionales de la cantante pidió una orden de restricción temporal. Según los documentos judiciales, el conflicto se originó en mensajes y reclamos de dinero atribuidos a Seaver.
Seaver es propietario de la firma que durante años brindó el equipo de seguridad de Parton y, además, había sido elegido por la artista para comunicar públicamente su muerte. De acuerdo con la presentación, los mensajes habrían sido cada vez más intimidatorios y habrían incluido reclamos económicos. La entidad sostiene que ese comportamiento volvió insostenible su continuidad en el puesto.
Decisión empresarial La semana pasada, She's Alive rescindió el contrato de Seaver y de Squadron Augmented Protection Services, la compañía vinculada a sus servicios de seguridad. En la presentación judicial aparecen mensajes de texto y correos electrónicos que, según la entidad, fueron enviados antes y después de la muerte de Parton. Uno de ellos, fechado el 1 de septiembre, menciona la posibilidad de crear un podcast para perjudicar las relaciones comerciales de la cantante y exponer supuestas irregularidades.
En otro tramo de las comunicaciones, siempre según los documentos, Seaver habría hecho referencias a su experiencia como contratista militar privado y a su relación con armas. Las acusaciones tuvieron efectos dentro de la organización: el abogado encargado de los fideicomisos y sucesiones de Parton renunció y también se produjeron salidas de empleados de She's Alive. La entidad aseguró además que debió contratar seguridad privada para proteger a sus trabajadores, incluso en sus domicilios.
Pedido de restricción Ante esa situación, la empresa solicitó que Seaver no pueda comunicarse con sus empleados, abogados ni socios comerciales, y que tampoco pueda acercarse a menos de 1.000 pies, unos 305 metros, de ellos. La medida también busca impedir que interfiera en las relaciones comerciales vinculadas al patrimonio de la cantante. El caso se tramita mientras la Justicia analiza la presentación y sus fundamentos.
Patrimonio bajo revisión La fortuna de Dolly Parton fue estimada en 450 millones de dólares por Forbes, con ingresos provenientes de la venta de discos, regalías, producciones audiovisuales, inversiones y su participación en Dollywood. A eso se suma el valor de su catálogo musical, compuesto por más de 3.000 canciones, que fue estimado en unos 120 millones de dólares. Por ahora, las acusaciones contra Seaver forman parte de una presentación judicial y deberán ser evaluadas dentro del proceso correspondiente.




