Julieta Prandi habló tras su separación de Emanuel Ortega y descartó una reconciliación, luego de regresar al país después de vacacionar en Brasil. La ruptura se produjo apenas 27 días después de la boda y quedó expuesta tras un comunicado que la modelo publicó en sus redes sociales. En su primera aparición pública, dijo que atraviesa un momento de tristeza y que la decisión es “irreversible”.
En diálogo con LAM (América), Prandi afirmó: “Estoy triste”. También explicó que el viaje formaba parte de un plan que incluía una luna de miel, pero que la situación la llevó a tomarse unos días para “encontrarme”. Según relató, la separación respondió a un episodio que no esperaba y que alteró el vínculo. “Uno no se casa para separarse al mes, eso está claro”, sostuvo al referirse al alcance de la ruptura.
Vínculo y quiebre La modelo señaló que no quiere hablar mal de Ortega y remarcó que ambos compartieron seis años de relación. Dijo que se acompañaron “mucho” en distintos momentos y que, pese al desenlace, prefiere conservar los mejores recuerdos. También afirmó que las dos personas de una pareja pueden buscar “cosas diferentes” y que eso fue lo que, a su entender, ocurrió en este caso. Sobre la posibilidad de recomponer el vínculo, sostuvo que no la ve posible porque quedó claro que quieren y buscan cosas distintas.
Las versiones Prandi negó que Mariana Marx haya tenido participación en la separación y aclaró que no existió ningún entredicho con ella. Sobre Josefina Lynch, dijo que escuchó su testimonio y que eso le permitió enterarse de que había estado “tres días y no uno” en el estudio con Ortega, cuando ella creía otra cosa. En cambio, evitó profundizar sobre Ana Paula Dutil, a quien se mencionó como posible nexo para que grabara en el estudio del músico. “No me interesa hablar de nadie más”, expresó.
Consecuencias y cierre La modelo también rechazó que la relación haya tenido rasgos “tóxicos” y explicó que el único acuerdo que consideraba central era la honestidad, “con no ocultar ni mentir nunca”. En ese marco, remarcó que después de lo vivido necesitaba sinceridad. Al final, sostuvo que no quiere echar culpas y que, cuando una pareja fracasa, la responsabilidad alcanza a ambos. La evolución pública del caso quedó marcada por las declaraciones de Prandi, mientras el episodio continúa circunscripto a una separación sin indicios, en el material difundido, de una instancia de reconciliación.




