Este viernes, familiares, amigos y figuras del espectáculo despidieron a Piero De Benedictis en el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires. El cantautor murió el pasado miércoles a los 81 años y la ceremonia estuvo marcada por el recuerdo de su obra musical. La despedida reunió al entorno más cercano del artista y se desarrolló tras un velatorio íntimo realizado la noche anterior.
La partida del féretro desde una sala velatoria del barrio porteño de Belgrano se produjo pasadas las 11. El ataúd, de madera clara y cubierto de flores blancas, fue acompañado hasta el cementerio por sus seres queridos. En ese marco, uno de los momentos más significativos fue cuando sus hijos entonaron Mi viejo, una de las canciones más reconocidas de su repertorio.
Entre los presentes estuvieron Mariana Schettini, esposa del músico; sus hijos Juan, Giuliano y Fiorella; y su nieta Ámbar De Benedictis, hija de Juan y Juana Viale. La familia acompañó la despedida del artista, cuya trayectoria quedó asociada a varias generaciones de oyentes. La ceremonia mantuvo un perfil reservado, en línea con el velatorio previo.
También asistieron amigos y figuras conocidas, entre ellos el periodista Gustavo Lutteral y Walter "Alfa" Santiago, exparticipante de Gran Hermano. Ambos habían acompañado a los allegados del cantante durante el velatorio. La presencia de referentes del ambiente artístico y periodístico reforzó el carácter público de una despedida que, sin embargo, se organizó en un marco íntimo.
La ceremonia cerró con el acompañamiento de la familia en el cementerio porteño, donde quedaron los restos del músico. El dato central para seguir es la despedida privada que mantuvo el entorno más cercano y la referencia a Mi viejo como momento distintivo del adiós. No se informaron otros pasos posteriores a la inhumación.




