Molinos Río de la Plata acordó la compra de Grupo Ayudín, la firma que reúne marcas de limpieza y cuidado del hogar como Ayudín, Poett, Trenet, Mortimer y Selton. La empresa presidida por Luis Pérez Companc informó que llegó a un entendimiento con Apex Capital y Superior Brands para quedarse con el negocio. La operación se cerraría en las próximas semanas, una vez cumplidas las condiciones habituales de este tipo de transacciones.
El acuerdo incluye dos plantas industriales, una en la provincia de Buenos Aires y otra en San Juan, además de un centro de distribución y oficinas comerciales en Argentina, Uruguay y Paraguay. Según el comunicado oficial, el grupo emplea a alrededor de 450 personas. El monto de la operación no fue informado por las partes.
La compra había sido anticipada en junio por Ámbito, que había señalado que Apex Capital puso en venta Grupo Ayudín y que Molinos Río de la Plata y Newsan estaban entre los interesados. En esa etapa, las negociaciones estaban atravesadas por diferencias en la valuación del activo, con ofertas que no alcanzaban el precio superior a los u$s100 millones que algunos potenciales compradores resistían convalidar, según esa publicación. Morgan Stanley, identificado como asesor del proceso, actuó como asesor financiero exclusivo de Apex Capital y SB Platform.
Expansión de negocios Para Molinos, la adquisición implica ingresar al mercado de limpieza y cuidado del hogar, un segmento en el que no tenía marcas propias de esa escala. La compañía había modificado su estatuto en 2024 para habilitar inversiones en nuevas categorías, entre ellas productos de higiene personal, limpieza y cuidado del hogar. Con esta compra, sumará un portafolio que incluye lavandinas, limpiadores, quitamanchas, insecticidas y repelentes, con marcas instaladas en supermercados, mayoristas y comercios de cercanía.
Antecedente reciente El origen de Grupo Ayudín se remonta a marzo de 2024, cuando Apex Capital, junto con inversores asociados al Grupo Mariposa, adquirió las operaciones de Clorox en Argentina, Uruguay y Paraguay. Esa transacción marcó la salida de la multinacional estadounidense de esos mercados y la continuidad de las marcas y la estructura industrial. Poco más de dos años después, los accionistas iniciaron la búsqueda de un comprador para el negocio.
El cierre formal de la adquisición todavía está pendiente. Una vez completado ese trámite, Molinos incorporará una estructura productiva y comercial ya instalada, con una planta en San Juan que pasa a integrar su esquema industrial y una red de operaciones regionales que amplía su presencia fuera del negocio alimenticio tradicional.




