El presidente de Stellantis para América del Sur, Herlander Zola, no descartó el cierre de plantas en Argentina al referirse al contexto del mercado automotor. La declaración fue realizada a medios brasileros durante el lanzamiento del Jeep Avenger, modelo que la compañía fabrica en Brasil.
La advertencia tuvo impacto local porque Stellantis produce en El Palomar, donde fabrica los modelos Peugeot 208 y 2008, y en Córdoba, en la planta de Ferreyra, con Fiat Cronos y las camionetas Fiat Titano y Ram Dakota. En ese marco, la compañía avanza con un proceso de inversión que incluye la puesta en marcha de un nuevo motor a fin de año.
Presión competitiva Zola sostuvo que el mercado cambió para las marcas tradicionales por la expansión de las automotrices chinas. Según dijo, las proyecciones sobre su crecimiento fueron inexactas, aunque negó que el sector haya ignorado su fortaleza. También señaló que durante la pandemia los fabricantes priorizaron los problemas logísticos, como la escasez de piezas y semiconductores, por encima del desarrollo técnico y la investigación.
El ejecutivo agregó que la industria automotriz occidental subcontrató y descentralizó parte de la cadena de producción, mientras que las empresas chinas hicieron el camino inverso e internalizaron etapas que antes estaban en manos de proveedores. En una de sus definiciones, afirmó: “Los chinos demostraron que este camino era erróneo desde el punto de vista de la competitividad. Hoy en día, son capaces de alcanzar un nivel de competitividad mucho mayor mediante la integración vertical [de la producción]”.
Condiciones de producción Además de esas observaciones, Zola cuestionó la previsibilidad y las condiciones competitivas en Brasil, al señalar que no existen normas que incentiven a los fabricantes instalados en ese país a comprar componentes a proveedores locales, como neumáticos, amortiguadores, resortes, plásticos y acero. Según planteó, esa estructura eleva los costos frente a competidores extranjeros.
En Argentina, la falta de competitividad también es reconocida por las principales terminales, que apuntan a la alta carga impositiva como un obstáculo para enfrentar a mercados con mejores condiciones. Por el momento, Stellantis mantiene su producción en el país y no informó señales concretas de que vaya a modificar ese esquema, mientras el próximo paso anunciado es la incorporación del nuevo motor en noviembre.



