El papa León XIV recibió en El Vaticano al presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, en una audiencia realizada en la antesala de su primer viaje apostólico a la Argentina, previsto para noviembre. En ese encuentro, el dirigente empresario le entregó un informe sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas del país. La reunión tuvo un fuerte contenido institucional, porque vinculó la agenda productiva con la próxima visita del Sumo Pontífice.
El documento, según detalló CAME, reúne información relevada a través de cientos de cámaras y federaciones de todo el país. Allí se reconoce la mejora en la estabilidad económica y la baja de la inflación atribuidas al Gobierno, pero también se señalan problemas que siguen afectando al sector: caída del consumo interno, alta carga fiscal y escasez de crédito productivo. Ese diagnóstico busca ubicar a las pymes en el centro de la discusión sobre actividad, financiamiento y empleo.
Agenda productiva Para responder a ese cuadro, la entidad planteó cinco ejes: formalización laboral, capacitación conjunta con sindicatos y universidades, financiamiento estratégico, obras de infraestructura regional y consolidación de espacios de diálogo social. La propuesta apunta a sostener el empleo y mejorar las condiciones de competitividad de las empresas medianas y pequeñas. En ese marco, Diab sostuvo que la doctrina social de la Iglesia y la necesidad de reglas claras y previsibilidad son factores relevantes para el sector.
Representación federal Como gesto institucional, CAME manifestó su adhesión a la encíclica papal Magnífica Humanitas y obsequió al Pontífice un mapa argentino elaborado con tierra de todas las provincias del país. La entidad indicó que reúne a 1.491 federaciones, cámaras, centros y uniones empresarias de las 23 provincias y la Ciudad de Buenos Aires. Ese alcance nacional es el que le da peso a la presentación realizada ante el jefe de la Iglesia católica.
Diab sintetizó la posición de la entidad al afirmar: “Las pymes somos la voz federal de la producción nacional. No pedimos privilegios: necesitamos reglas claras, acceso razonable al financiamiento y condiciones que nos permitan competir en igualdad de condiciones”. Tras la audiencia, el eje que seguirá abierto es la visita de León XIV a la Argentina en noviembre, que dará contexto adicional a este tipo de gestos y planteos institucionales.




