Las estaciones de servicio argentinas despacharon en julio 1.368.722 metros cúbicos (m³), un volumen que implicó una caída interanual del 6,4% y el peor registro para ese mes en dos años, de acuerdo con el informe mensual del medio especializado Surtidores, elaborado sobre datos de la Secretaría de Energía de la Nación. El relevamiento comparó ese resultado con los 1.462.232 m³ comercializados en el mismo mes del año anterior. La baja superó incluso el retroceso de noviembre de 2025, que hasta ahora era el más pronunciado del período, con -5,95%.
La contracción también se verificó en la comparación mensual. Frente a junio de 2026, la demanda retrocedió 0,51%, aunque el propio informe advierte que la lectura debe hacerse con cautela porque julio tiene 31 días y junio 30. Más allá de esa diferencia de calendario, el dato confirma una secuencia de debilidad en el consumo que se extendió durante todo el invierno. Ese comportamiento resulta relevante para el mercado de combustibles, por su incidencia sobre la recaudación, la logística y la actividad comercial de las estaciones de servicio.
Seis meses en baja
El resultado de julio extendió a seis la racha de meses consecutivos con ventas por debajo del mismo período del año anterior. La secuencia comenzó en febrero, con una baja del 1,67%; siguió en marzo, con -1,05%; abril, con -2,38%; mayo, con -0,20%; y junio, con -2,92%. Enero había sido el único mes con variación positiva, con un alza del 0,11%, que el informe asocia posiblemente a la temporada de verano. La acumulación del período enero-julio muestra que la tendencia no fue aislada sino sostenida.
En los primeros siete meses de 2026 se comercializaron 9,58 millones de m³, contra 9,79 millones en igual lapso de 2025. La diferencia equivale a unos 204.000 m³ y representa una caída del 2,1%. La brecha se amplía al comparar con 2023: en los primeros siete meses de ese año se habían vendido cerca de 10,64 millones de m³, por lo que el volumen actual queda casi 10% por debajo de ese registro. Esa distancia muestra que el retroceso no se limita a una variación coyuntural entre meses consecutivos.
Qué combustibles cayeron más
El retroceso de julio alcanzó a todos los combustibles principales. La nafta Súper encabezó las bajas con una contracción interanual del 7,8%, mientras que el gasoil G2 retrocedió 7,04%. La nafta Premium acumuló su tercer mes consecutivo en baja, con una caída del 6,4%. El gasoil G3 fue el producto con menor impacto entre los principales, aunque también disminuyó: -1,89% respecto de julio de 2025. La composición del descenso es relevante porque afecta de manera distinta al transporte, al consumo particular y a los segmentos de mayor valor agregado.
El comportamiento tampoco fue uniforme entre jurisdicciones. Tucumán encabezó las bajas con una contracción del 22,41% interanual, al pasar de 41.042 a 31.844 m³. Luego se ubicaron Jujuy (-16,42%), Salta (-15,86%), Santa Cruz (-14,49%), Misiones (-13,84%) y La Rioja (-13,73%). El informe de Surtidores aclara que las cifras de Refinor no fueron informadas para julio, lo que incide directamente en los registros de Tucumán, Jujuy y Salta y puede distorsionar la magnitud real de esas caídas.
En el otro extremo, solo tres provincias cerraron julio con variación positiva. La Pampa subió 0,68%, Neuquén avanzó 0,49% y Santiago del Estero registró un aumento del 0,18%. El informe vincula el desempeño de Neuquén con la actividad de Vaca Muerta, que ya había explicado su liderazgo en junio, cuando la provincia había crecido 7,69%. Para San Juan, la variación fue negativa: -4,39% en julio, dentro de un escenario nacional que sigue mostrando caídas generalizadas y sin señales de recuperación sostenida en el corto plazo.




