El endeudamiento de las familias ya no se limita a la capacidad de pago de créditos y empieza a incidir en los hábitos de consumo y en la actividad comercial. Armando Farina, integrante de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas, explicó en diálogo con Radio Mil20 que el avance de las compras online y la comparación permanente de precios están reordenando el mercado.
Cambio de comportamiento Farina señaló que es necesario distinguir entre comercialización tradicional y consumo, porque las nuevas plataformas modificaron la forma de comprar. En ese marco, afirmó: "El consumo no está abajo, el consumo está casi un 2% arriba con respecto a un año atrás". La referencia apunta al nivel general de consumo, aunque el dirigente aclaró que el canal tradicional atraviesa una reestructuración.
Compras digitalizadas El dirigente describió que hoy existen consumidores que operan con el celular como herramienta principal para informarse y decidir. "Tenemos ya consumidores que son profesionales de la compra con un celular en la mano que les da toda la información", sostuvo. Según su planteo, la posibilidad de comparar precios en tiempo real reduce la urgencia de compra y debilita la lógica del comercio de cercanía.
Impacto en locales y supermercados Farina advirtió que esa transformación puede derivar en cierres comerciales, sobre todo de pequeños emprendimientos barriales. "Lamentablemente va a haber cierres comerciales porque hay más locales que consumidores que compran en locales", afirmó. También indicó que los supermercados deberán adaptar su oferta frente al crecimiento de las compras online, con mayor peso de productos frescos y elaborados, que no se sustituyen con facilidad por una operación digital.
Crédito y costos impositivos En el mismo diagnóstico, el dirigente planteó que el Banco Central debería controlar tanto los préstamos bancarios como los ofrecidos mediante aplicaciones y fijar límites a las tasas de interés. "Lo que esperamos es una transformación responsable de los créditos", expresó. Además, cuestionó la aplicación de ingresos brutos, tasas municipales e impuesto a los sellos sobre los créditos tomados por trabajadores, un esquema que, según su visión, encarece el financiamiento al consumo.
El planteo de la cámara deja una variable abierta para los próximos meses: cómo se adaptarán el comercio tradicional, los supermercados y las plataformas digitales a un consumo condicionado por el endeudamiento, la comparación de precios y el acceso al crédito.




