Una familia de cuatro integrantes necesitó $1.632.505 en septiembre para no caer bajo la línea de pobreza, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Ese valor corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), que reúne bienes y servicios esenciales para medir el ingreso mínimo requerido por un hogar.
La CBT aumentó 1,7% en el mes y acumuló una suba de 24,7% en lo que va del año y de 38,7% en los últimos doce meses. El incremento quedó por debajo de la inflación general de 1,9% registrada por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), aunque mantuvo la presión sobre los ingresos de los hogares. En términos prácticos, el indicador sigue mostrando que la evolución del costo de vida se traduce en mayores exigencias de ingreso para no quedar por debajo de la línea de pobreza.
Indigencia La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fija el umbral de indigencia, también subió 1,7% en septiembre. Para cubrir sus necesidades alimentarias básicas, una familia de cuatro integrantes necesitó $738.690, con un alza acumulada de 25,3% en el año y de 40% interanual, siempre según el Indec. Ese valor define el piso de ingresos para evitar que un hogar quede sin cobertura suficiente de alimentación.
Escalas por hogar Los valores varían según la cantidad de integrantes del hogar. En septiembre, una persona sola necesitó $528.319 para no ser pobre, un hogar de tres integrantes requirió $1.299.664 y uno de cinco, $1.717.036. Para el cálculo de la familia tipo, el organismo estadístico toma como referencia a un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 y una hija de 8, una composición estándar usada para comparar ingresos con necesidades básicas.
En el caso de la indigencia, el Indec informó que una persona sola necesitó $239.058, un hogar de tres integrantes $588.083 y uno de cinco, $776.939. Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir ese piso alimentario, el hogar queda por debajo de la línea de indigencia. El dato resulta relevante para la negociación salarial, la actualización de programas sociales y la evaluación de la pérdida de poder de compra en los próximos meses.
Alimentos y precios El aumento de las canastas se produjo en un mes en el que los alimentos y las bebidas sin alcohol subieron 2%, por encima del promedio general. Según el Indec, ese rubro fue el que más incidió en la suba de precios de septiembre en casi todo el país, salvo en el Gran Buenos Aires, donde el mayor impacto provino de la vivienda, el agua, la electricidad y el gas. Esa composición explica parte de la diferencia entre la inflación general y la evolución de las canastas básicas.




