El Índice de Producción Industrial (IPI) que elabora FIEL registró en agosto una caída interanual del 4,2%, el peor resultado desde febrero, y acumuló un retroceso del 1,2% en los primeros ocho meses del año. En la medición desestacionalizada, la actividad bajó 0,9% respecto de julio y sumó tres meses consecutivos de descensos. El dato refuerza un cuadro de contracción que, según la consultora, ya no aparece como un movimiento aislado.
La lectura de FIEL es que la industria atraviesa un deterioro más extendido, mientras la economía mantiene comportamientos diferenciados entre ramas. El informe señala que los sectores vinculados a la energía y a los alimentos sostienen parte del nivel de actividad, pero una porción mayor de la manufactura continúa en baja. Esa divergencia explica por qué el resultado agregado sigue siendo negativo aun con algunos rubros en expansión.
Las ramas más afectadas
El relevamiento identifica a la metalmecánica como la actividad con mayor retroceso en agosto, afectada por la menor producción de maquinaria agrícola, autopartes y bienes durables para el hogar. Detrás aparece la industria automotriz, que acumula 14 meses consecutivos de caída, en un contexto de debilidad del mercado interno y menor dinamismo exportador. También se destaca la baja de los minerales no metálicos, una rama vinculada a la construcción y a la venta de insumos para esa actividad.
En el acumulado de 2025, el informe consigna caídas de 17,4% en automotor, 6,1% en minerales no metálicos, 5,2% en cigarrillos y 3,3% en metalmecánica. Esos registros muestran que el ajuste no se concentra en un solo sector sino que abarca varios segmentos industriales. Para empresas proveedoras, contratistas y cadenas de valor asociadas, el dato anticipa menores volúmenes de producción y una recuperación más lenta de la demanda.
Los sectores que sostienen el índice
Del otro lado, el informe ubica a la refinación de petróleo con un crecimiento del 9,1%, en niveles cercanos a los récords de 2007 y 2008. También muestran mejoras las industrias metálicas básicas, con un alza del 5,6%, y alimentos y bebidas, con 2,8%. Sin embargo, FIEL advierte que esos avances ya no alcanzan para compensar el deterioro del resto del entramado fabril, y que incluso los rubros que venían amortiguando la caída exhibieron en agosto un ritmo más moderado.
La consultora agrega que la recuperación industrial que había comenzado en noviembre de 2025 se interrumpió en abril de este año. Desde entonces, la actividad desciende a un ritmo que, según el informe, supera al observado en la mitad de los episodios recesivos registrados por la industria argentina desde 1980. Ese encuadre ubica el deterioro actual entre los más severos de las últimas cuatro décadas y deja como variable a seguir la evolución de los sectores que todavía crecen frente a una base fabril que sigue en retroceso.




