La vitivinicultura acumula 41 meses consecutivos en rojo en el Semáforo de Economías Regionales que difunde la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (Coninagro), según la edición correspondiente a junio, publicada a mediados de agosto. El relevamiento volvió a ubicar a la actividad entre las de peor desempeño, en un contexto en el que las economías regionales siguen con rentabilidad deteriorada. Para San Juan y Mendoza, el dato tiene relevancia directa por el peso que el vino tiene en sus estructuras productivas.
El informe de Coninagro registró 4 actividades en verde, 8 en amarillo y 7 en rojo entre las 19 producciones agropecuarias que mide cada mes. En el grupo de mejor desempeño quedaron bovinos, ovinos, granos y miel, mientras que en rojo continuaron yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche y mandioca. La entidad explicó que, en la mayoría de los casos, el problema no estuvo en el volumen producido sino en los precios recibidos por los productores, que crecieron por debajo de la inflación y de los costos operativos.
Precios y participación
En junio, el litro de vino se pagó al productor a $255, lo que implicó una caída real interanual de 30%. Coninagro señaló además que ese valor quedó muy por debajo de su promedio histórico de $763 a precios constantes. La entidad incorporó una lectura de cadena al indicar que el productor vitivinícola se quedó con el 13% del precio final, frente a un histórico del 24%. Esa diferencia, según el informe, se explica por el nivel de industrialización de la actividad, es decir, por la cantidad de etapas intermedias entre la producción primaria y la góndola.
Comparación con otras actividades
La yerba mate también siguió en rojo y sumó 27 meses consecutivos en esa situación. En junio, la tonelada de hoja verde se pagó a $260.000, con una baja real de 13% interanual, frente a un promedio de los últimos cinco años de $632.000. En el caso de la vitivinicultura, la persistencia en rojo fue la más prolongada del relevamiento, por encima de otras actividades que también arrastran períodos extensos de deterioro. Coninagro remarcó que la producción física no mostró una caída dramática, pero sí una pérdida de terreno de los precios frente a la inflación.
Impacto territorial
El semáforo de la entidad también ordenó la situación por provincias y mostró que la crisis de las economías regionales golpea con distinta intensidad según la matriz productiva de cada distrito. Mendoza y San Juan aparecen entre las más expuestas porque la vitivinicultura no es una producción marginal sino un eje económico provincial. En el norte, Misiones y Corrientes concentran la yerba mate y parte de la mandioca; Chaco, Formosa y Santiago del Estero reúnen la producción algodonera. En la región pampeana, la leche tensiona a Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires, que a la vez muestran mejores resultados en granos y carnes.
Comercio exterior y próximos meses
La entidad agregó que, en el primer semestre de 2026, las 19 economías relevadas exportaron u$s31.940 millones, un 21% más que un año atrás. El complejo de granos explicó el 79% de ese total, mientras que el resto de las economías regionales exportó u$s6.843 millones. En ese subconjunto, la cadena bovina fue la principal, seguida por la vitivinicultura y el arroz. El próximo dato a seguir será la nueva actualización del semáforo mensual, que permitirá verificar si la actividad logra salir del rojo o si prolonga la racha que ya supera los tres años.




