La jornada financiera de este jueves comenzó con nuevas señales de tensión para la economía argentina. El riesgo país volvió a superar los 700 puntos básicos y se ubicó en 703 unidades, mientras que el dólar oficial trepó a $1.550 en el Banco Nación, un nuevo máximo nominal para la divisa estadounidense.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 29 puntos respecto del cierre anterior, después de haber registrado una leve baja durante el miércoles. Con este repunte, volvió a ubicarse en niveles máximos de aproximadamente un año, al mismo tiempo que los bonos argentinos iniciaban la rueda con pérdidas. La señal es relevante porque el riesgo país resume la percepción del mercado sobre la capacidad de pago de la deuda soberana.
En el mercado cambiario, el dólar oficial aumentó $5 en el Banco Nación y se vendía a $1.550. El dólar blue también registró una suba de $5 y alcanzó los $1.570 en la city porteña. La diferencia entre ambas cotizaciones mantuvo al mercado atento a la evolución de la demanda de divisas y a la referencia que fijan las entidades financieras para operaciones minoristas.
Bonos y acciones La tendencia negativa también se reflejó en las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, con caídas de hasta el 4% al inicio de la rueda. Entre los retrocesos más pronunciados figuraban Telecom, con una baja del 4,4%; Ternium, con un descenso del 3,7%; y Tenaris, que perdía un 3,6%. En paralelo, los bonos argentinos operaban en terreno negativo, en una secuencia que reforzó la cautela de los inversores.
Actividad económica La nueva suba del riesgo país se produjo después de la recuperación parcial que había mostrado el indicador durante el miércoles. Sin embargo, tras la difusión de los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del Indec, la tendencia cambió y el índice volvió a subir. Los datos de actividad correspondientes a agosto mostraron señales de estancamiento y reavivaron las preocupaciones sobre la evolución de la economía. Según las evaluaciones de especialistas mencionadas en el informe, aumenta la posibilidad de que el país ingrese en una recesión técnica, escenario que se configura cuando la actividad cae durante dos trimestres consecutivos.
Las perspectivas también quedaron condicionadas por la evolución de septiembre, ya que un eventual repunte no sería suficiente para compensar los resultados negativos de los períodos anteriores. En ese marco, la trayectoria del riesgo país y de las cotizaciones financieras seguirá vinculada a la lectura que haga el mercado sobre la actividad, la deuda soberana y el acceso al financiamiento externo.




