El Banco Central (BCRA) difundió este viernes el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) y mostró que el mercado redujo apenas su proyección de inflación para agosto, al ubicarla en 1,7%. La encuesta, realizada entre el 27 y el 31 de agosto, reunió respuestas de 35 consultoras y centros de investigación, y de 12 bancos y entidades financieras.
La variación esperada para el mes fue una décima menor a la estimación previa, pero el informe no marca un cambio de tendencia en el corto plazo. Los analistas consultados por el BCRA prevén que el índice de precios al consumidor (IPC) se mantenga en una franja de 1,6% a 1,8% mensual hasta febrero de 2027. En términos prácticos, eso implica una inflación que seguiría cerca del 2% mensual durante más de un año.
Dólar y tasas
El relevamiento también registró una corrección a la baja en la proyección del tipo de cambio. En agosto, el dólar oficial mayorista subió 0,9% promedio, por debajo del 1,8% esperado un mes antes. Para fin de 2026, el mercado ahora estima un alza acumulada de 12,6%, cifra inferior a la prevista en el informe anterior y menor a la inflación esperada para ese mismo período.
En el horizonte de los próximos 12 meses, en cambio, los analistas proyectan que el dólar avanzará algo más rápido que los precios. El REM también incorporó una suba en las tasas de interés: para diciembre de 2026, la TAMAR —tasa de referencia para plazos fijos grandes de empresas y bancos— se ubicaría en 23,45% anual, 1,3 puntos por encima de la medición previa.
Actividad y comercio exterior
En empleo, el diagnóstico se mantuvo sin cambios: el sector privado sigue estimando una desocupación de 7,5% para diciembre de 2026. El dato más alto del informe fue el comercio exterior, donde los analistas elevaron la previsión de superávit comercial para 2026 a u$s25.034 millones, unos u$s1.600 millones más que en el relevamiento anterior.
El informe no incluye referencias directas a San Juan ni a las provincias del interior, pero sí deja una señal sobre el clima de inversión. Según los analistas relevados, la inversión privada todavía enfrenta dificultades para despegar y una parte de las expectativas sigue puesta en los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Ese marco regulatorio continúa siendo una variable relevante para la evolución de proyectos de gran escala y para la formación de capital en los próximos meses.




