El mercado empezó a marcar una diferencia cada vez más pronunciada entre la capacidad de pago del gobierno de Javier Milei y la situación que podría enfrentar la próxima administración. Mientras el riesgo de default permanece contenido en el corto plazo, las probabilidades implícitas en los seguros contra incumplimiento aumentaron con fuerza para los vencimientos posteriores a 2027.
La señal surge de la curva de Credit Default Swaps (CDS), contratos que funcionan como seguros frente a un incumplimiento de la deuda soberana. Según un informe de Portfolio Personal Inversiones (PPI), durante agosto casi no cambió la percepción sobre la capacidad del Gobierno para afrontar sus compromisos inmediatos, pero sí empeoró de manera sensible la evaluación de los plazos más largos.
La probabilidad acumulada de default a un año aumentó apenas 30 puntos básicos desde comienzos de mes y se ubica en torno al 2,8%. Ese movimiento es reducido y sugiere que los inversores todavía asignan una probabilidad alta de pago a las obligaciones más próximas. En cambio, la lectura se modifica cuando el análisis se extiende más allá del actual mandato presidencial.
Horizonte más largo De acuerdo con PPI, las probabilidades acumuladas de default a cuatro y diez años aumentaron 400 y 510 puntos básicos desde comienzos de agosto, respectivamente. Con esa variación, el mercado asigna una probabilidad de default del 30,3% en el horizonte de cuatro años y del 61,5% a diez años. La distancia con el riesgo a un año muestra que el principal foco de incertidumbre dejó de estar en la disponibilidad inmediata de dólares y pasó a concentrarse en la continuidad del esquema después de 2027.
Un operador consultado por LPO sostuvo que el mercado “hoy no está discutiendo demasiado si Argentina puede pagar el próximo vencimiento. Lo que está poniendo precio es qué pasa después de 2027 y si el próximo gobierno puede sostener el esquema sin volver a tener problemas de financiamiento”. La lectura coincide con el diagnóstico de PPI, que ubicó el deterioro reciente principalmente en horizontes más largos, donde aparece una incertidumbre creciente sobre la posibilidad de sostener la trayectoria crediticia en el tiempo.
Bonos y próximos datos El movimiento se produce mientras buena parte de la curva soberana volvió a operar con rendimientos de dos dígitos. Según PPI, la corrección de los bonos argentinos de las últimas semanas dejó precios que empiezan a mostrar una relación algo más equilibrada entre riesgo y retorno, aunque todavía no aparece un catalizador suficiente para una recuperación más firme. En ese contexto, el mercado sigue de cerca el Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, después del deterioro que ya mostró el Índice de Confianza del Consumidor.
Otro factor que incidió en la debilidad reciente fue el comportamiento de los inversores argentinos. Al cierre del primer trimestre, los residentes concentraban el 23,7% de la deuda soberana bajo legislación de Nueva York, una participación relevante dentro del mercado de Globales. PPI estima que ese porcentaje podría haberse reducido durante el segundo trimestre, por el desarme de posiciones locales, lo que ayudaría a explicar parte de la presión sobre los títulos. Para el operador consultado por LPO, la pendiente de la curva de CDS también refleja un problema que excede a Milei: el mercado necesita creer que el programa es sostenible políticamente y que puede sobrevivir a un cambio de gobierno.




