Bitcoin volvió a superar los u$s86.000 y marcó su precio más alto desde enero, en un movimiento que reabrió la discusión sobre si se trata de un rebote técnico o del inicio de una nueva fase alcista. La suba coincidió con el regreso de flujos positivos a los ETF spot en Estados Unidos, después de varias jornadas de salidas. En el mercado, la atención quedó puesta en si el precio logra sostenerse sobre niveles de soporte y volumen que confirmen el cambio de tendencia.
Señales técnicas Jurrien Timmer, director de macroeconomía global de Fidelity, sostuvo que el “invierno” de Bitcoin habría terminado y que podría estar comenzando un nuevo mercado alcista de cuatro años. Su lectura se apoya en que el activo logró mantenerse durante casi un año por encima de los u$s60.000 y en que la correlación con el oro volvió a ser positiva. Según su planteo, esa relación refuerza la idea de que ambos activos pueden beneficiarse en un escenario de inflación, mayor deuda pública y pérdida de poder adquisitivo de las monedas tradicionales.
La suba llevó a Bitcoin por encima de su media móvil de 50 semanas, una referencia seguida por analistas técnicos porque había funcionado como techo durante el mercado bajista. El último cierre semanal por encima de ese indicador se produjo el 9 de noviembre de 2025. De todos modos, la recuperación todavía no equivale a una confirmación definitiva, ya que para consolidarse deberá sostenerse entre u$s82.000 y u$s85.000, acompañar el avance con mayor volumen y superar resistencias posteriores.
Resistencias inmediatas Iván Bolé, analista de mercados, señaló que Bitcoin superó los u$s83.000 y ahora enfrenta una primera franja de resistencia entre u$s86.300 y u$s91.000. Si logra atravesar ese rango, estimó que el próximo objetivo rondará los u$s97.000 y que, una vez alcanzado, superar los u$s100.000 podría convertirse “en un detalle”. También advirtió que una corrección sigue siendo posible, incluso dentro de una tendencia positiva, con un retroceso hacia la zona de u$s80.000 o, en un rango más amplio, entre u$s76.000 y u$s82.400.
Flujos institucionales El movimiento se produjo pese a dos datos que inicialmente aparecían como obstáculos: el Senado estadounidense no logró avanzar con la Clarity Act y la Reserva Federal (Fed) elevó su tasa de referencia en 25 puntos básicos, hasta el rango de 3,75% a 4%. Alvar Kan, director de operaciones global de Bitget Wallet, atribuyó la suba a una combinación de nuevos flujos institucionales, mejora del contexto macroeconómico y cobertura de posiciones short, es decir, apuestas a la baja que se cierran cuando el precio sube. Los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos registraron el 18 de septiembre ingresos netos por u$s433 millones, con un saldo semanal positivo de aproximadamente u$s6,2 millones.
Kan añadió que septiembre acumula unos u$s313 millones, por debajo de los u$s3.520 millones de agosto, aunque remarcó que el regreso de compras mostró que la suba de tasas y el revés legislativo no provocaron una salida institucional sostenida. Ramiro Rodríguez, CFO de Fiwind, coincidió en que el escenario mejoró, pero pidió cautela antes de dar por iniciado un nuevo mercado alcista. Planteó que será clave observar si BTC logra sostenerse sobre los u$s85.000, si el volumen acompaña la suba y si la presión vendedora reaparece. El seguimiento inmediato del mercado quedará centrado en esa zona de precios, en la evolución de los ETF y en la respuesta regulatoria en Estados Unidos.




