El déficit de turistas internacionales se redujo en septiembre, aunque Argentina siguió registrando más salidas de residentes que ingresos de extranjeros. Según informó el INDEC, ingresaron 432.200 turistas no residentes, un 15,3% más que un año atrás, mientras que 613.100 residentes viajaron al exterior, una baja del 13,2%. Con esos datos, el saldo negativo pasó de 331.700 a 180.800 viajeros.
La mejora interanual convive, sin embargo, con una señal de desaceleración en la evolución reciente del sector. Descontado el efecto estacional, la llegada de extranjeros por vía aérea subió apenas 0,1% respecto de agosto, mientras que su tendencia de mediano plazo se mantuvo sin cambios después de varios meses de menor ritmo. En sentido inverso, las salidas de argentinos por avión cayeron 1,4% mensual en términos desestacionalizados.
Origen y destinos En la distribución por países, Brasil encabezó las llegadas con 113.800 turistas, un aumento de 22,3%, seguido por Uruguay, con 78.100 y una suba de 11,2%. También Brasil fue el principal destino de los argentinos que viajaron al exterior, aunque el flujo hacia ese país retrocedió 20,1% interanual hasta 124.000 personas. En Chile, la caída fue de 32,3%, en un contexto de contracción de 24,8% en las salidas terrestres y de 5,7% en las aéreas.
Precios y consumo El comportamiento del turismo se dio en un escenario de cambios en los precios relativos y debilidad del consumo. Durante septiembre, el dólar mayorista avanzó 0,6%, por debajo de la inflación de 1,9%, mientras que la apreciación del real brasileño respecto de 2025 mejoró la competitividad relativa de Argentina para los visitantes de ese país. Al mismo tiempo, la pérdida de poder adquisitivo y la corrección del fuerte crecimiento de los viajes al exterior observado el año pasado aparecen como factores que moderan el turismo emisivo.
Impacto en estadías y gasto La recuperación de las llegadas no se tradujo en un aumento equivalente de las noches de alojamiento. Según el INDEC, los turistas que ingresaron por Ezeiza y Aeroparque crecieron 20,1% interanual, pero las pernoctaciones subieron solo 5,7%, porque la estadía promedio bajó de 12,2 a 10,7 noches. En el caso de los argentinos que salieron por esos aeropuertos, las pernoctaciones cayeron 6,6%, aunque la permanencia promedio pasó de 15,5 a 15,7 noches. En el tercer trimestre, el gasto de los extranjeros alcanzó u$s640,5 millones y el de los residentes en el exterior llegó a u$s1.558,9 millones, con un saldo negativo cercano a u$s918 millones.
Señales para el sector La reducción de las estadías también aparece en el turismo interno. Según CAME, durante el último fin de semana largo viajaron 3,5% más turistas que un año atrás, pero la permanencia promedio se acortó de dos a 1,8 días y el gasto total cayó 2,2% real. En paralelo, la actividad de hoteles y restaurantes creció 3,1% interanual en agosto, aunque el empleo registrado del sector retrocedió 0,3% mensual en julio y los salarios privados formales perdieron 2,3% de poder adquisitivo interanual en agosto. De cara al verano de 2027, el desempeño del turismo quedará atado al poder adquisitivo, los precios del alojamiento y el transporte, y la competencia de destinos internacionales.




