Argentina, Chile y Perú podrían coordinar el desarrollo de la industria del cobre, según planteó Jorge Cantallopts, director de CESCO, un centro de estudios chileno especializado en minería. El planteo alcanza de lleno a San Juan, donde ya existen proyectos de cobre en marcha y una empresa proveedora internacional instalada. Cantallopts sostuvo que “cada país puede desarrollar la industria del cobre solo”, aunque advirtió que “pierden una oportunidad si no lo hacen colaborativamente”.
Chile concentra hoy el 23% del cobre mundial y Perú el 12%, aunque cayó al tercer lugar regional porque fue superado por la República del Congo. Argentina todavía no extrae el mineral a gran escala, pero podría llegar a producir el 6% de la demanda global dentro de una década, de acuerdo con la proyección mencionada por Cantallopts. El especialista afirmó que esos volúmenes podrían crecer si los tres países articulan capacidades, ya que avanzar por separado eleva los costos de cada etapa.
Cadena productiva En la jerga minera, “aguas arriba” refiere a las tareas previas y durante la extracción del mineral, mientras que “aguas abajo” abarca el procesamiento final, el transporte y la venta. Cantallopts ubicó la mayor oportunidad regional en la primera etapa, donde se concentra la inversión más cercana en el tiempo. “La mayor y la más próxima oportunidad, en los próximos 5 a 10 años, está en el proceso extractivo de la minería”, explicó.
El director de CESCO también señaló que la actividad cambió por exigencias ambientales y sociales más estrictas, además de desafíos técnicos. Dijo que hoy los yacimientos son más complejos y con leyes más bajas, es decir, con menor contenido de mineral por tonelada de roca. Esa condición obliga a mover más material para obtener la misma cantidad de cobre y vuelve más relevante la incorporación de tecnología para sostener la rentabilidad.
Coordinación estatal A nivel gubernamental, Argentina, Perú, Chile y Bolivia ya trabajan en un bloque de países proveedores de minerales críticos, con el objetivo de ganar peso en la negociación con los principales compradores internacionales de cobre y litio. Según el material difundido, el Gobierno nacional impulsa ese acercamiento a través del Tratado Binacional Minero, concebido como herramienta para facilitar el diálogo entre países. En paralelo, la etapa del refinado sigue como un desafío pendiente, porque el cobre se produce mayormente como concentrado y luego requiere fundiciones para transformarlo en metal puro.
Proveedores y formación Cantallopts sostuvo que China ofrece costos más bajos en esa fase y que Chile perdió producción de refinado en los últimos años. A su criterio, recuperar esa capacidad podría volver a ser estratégico para Sudamérica recién dentro de diez años o más, debido a la falta de financiamiento para competir con los precios asiáticos. También mencionó a la empresa FLS, fabricante de molinos para minería, que abrió una oficina en San Juan antes de que comenzaran los proyectos de cobre en la provincia, como ejemplo de la oportunidad para instalar servicios, reparación y repuestos en la región.
El especialista agregó que la articulación entre los tres países también podría extenderse a la formación de profesionales y mano de obra calificada. Propuso compartir programas de estudio y facilitar la circulación de trabajadores entre jurisdicciones, y citó como referencia el sistema australiano METS, que vincula industria, Estado, proveedores y universidades. Según indicó, ese esquema ayudó a Australia a multiplicar por 4,4 su producto bruto minero. Cantallopts afirmó que una experiencia similar podría derivar en “un clúster tecnológico y de servicios mineros de clase mundial” en la región.
Antecedentes y límites Por ahora, la idea sigue siendo una declaración de intención y no existe un espacio formal de trabajo conjunto para el futuro del cobre. El antecedente más cercano es el Triángulo del Litio, que comparten Argentina, Chile y Bolivia, aunque sin un acuerdo común entre los Estados. En el caso del cobre, el próximo paso sigue sin fecha fijada, mientras Cantallopts insiste en llevar estas propuestas a distintos foros para intentar avanzar hacia un entendimiento regional.




