Alberto Ades publicó este jueves una serie de observaciones sobre el programa económico de Luis “Toto” Caputo, en un contexto de versiones sobre diferencias entre el ministro de Economía y el sector político que responde a Karina Milei. El economista, señalado en esas especulaciones como posible reemplazo de Caputo, sostuvo que hay margen para revisar la política monetaria y aliviar condiciones financieras sin abandonar la meta de inflación. La discusión importa porque se da en medio de la recesión y de la preocupación oficial por su impacto en el año electoral próximo.
Revisión del programa En un extenso posteo en X, Ades primero elogió la transformación económica atribuida a Caputo y al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y luego introdujo sus reparos. Dijo que la política monetaria es “muy restrictiva” y retomó su visión sobre el atraso del tipo de cambio, al que vinculó con efectos sobre sectores intensivos en mano de obra como la industria, la construcción y el turismo. En ese marco, preguntó si existe margen para “una calibración que alivie las condiciones financieras, facilite la inversión y permita que empresas potencialmente viables atraviesen la transición”.
Menos trabas y más crédito El economista también planteó que podría haber espacio para seguir avanzando en la eliminación de trabas regulatorias, en línea con la agenda que impulsa Federico Sturzenegger. Mencionó, además, la reducción de distorsiones tributarias sin pérdida de recaudación, la mejora de las condiciones de competencia, la movilidad laboral, la logística y el acceso al financiamiento privado. En otro tramo de su mensaje afirmó: “Detrás de cada empresa que cierra hay trabajadores, familias e historias que merecen nuestra atención”.
Tipo de cambio Ades fue más lejos al preguntarse si “ayudaría un tipo de cambio real más alto” y respondió que una depreciación real podría aliviar la presión sobre sectores con mayor competencia externa, favorecer al turismo receptivo y, por algunos canales, a la construcción. Esa posición vuelve a poner en discusión el nivel del dólar en una economía con inflación anual “en el orden del 30%”, según el propio texto difundido por el economista. El planteo se ubica en una línea que también coincide con reclamos del FMI, que en distintos momentos pidió correcciones cambiarias y mayor consistencia macroeconómica.
Lectura política Las intervenciones de Ades también se leen dentro de la disputa interna del gobierno por el ritmo del ajuste. Según el material original, sus sugerencias coinciden con pedidos de Karina Milei para aflojar el programa en la antesala del año electoral, mientras Caputo evita exponer ese escenario ante el presidente Javier Milei. Ades cerró su posteo con una frase en la que afirmó: “Ojalá podamos acompañar este esfuerzo, desde nuestras diferencias, con más ideas, más propuestas y la humildad de reconocer que ninguno de nosotros tiene el monopolio de las buenas respuestas”.
Antecedente inmediato Una semana antes, en una conferencia organizada por El Cronista, Caputo había rechazado con dureza las versiones que pedían una devaluación. Dijo: “Los que piden una devaluación son unas momias y miserables que piensan en sí mismos y quieren una Argentina pobre”. La tensión entre ambas miradas queda ahora abierta, con un dato adicional: Ades no integra el gobierno, pero en el texto original aparece como alguien que estaría interesado en sumarse. Su posicionamiento público agrega presión sobre la definición de la política económica en un momento de actividad debilitada y discusión sobre el tipo de cambio.




