El Club Atlético Unión de Villa Krause sufrió durante la madrugada del domingo el robo de indumentaria valuada en aproximadamente 10 millones de pesos, según informó la propia institución. La ropa estaba guardada en la secretaría y había sido preparada para el Torneo Regional, que está próximo a comenzar. El hecho obligó a la dirigencia a revisar su planificación deportiva y logística, en un contexto de costos crecientes para los clubes de competencia federal.
Entre lo sustraído había nuevas camisetas para el plantel, prendas destinadas a la venta tras la presentación oficial, indumentaria para las divisiones inferiores y ropa del fútbol femenino. El material estaba organizado en bolsos y formaba parte de la provisión prevista para afrontar el certamen. La pérdida afectó no solo al equipo principal, sino también a otras áreas de la institución que dependen del mismo esquema de provisión. En términos operativos, el robo dejó al club sin parte de los elementos con los que pensaba iniciar la temporada.
Decisión deportiva
El presidente del club, Rolando “Roly” Algañaraz, señaló: “Por el robo pensamos en no jugar el Regional”. Esa posibilidad fue considerada por la dirigencia ante el impacto económico del hecho, aunque finalmente Unión resolvió continuar en la competencia. Desde ahora, la dirigencia busca conseguir un nuevo juego de camisetas para presentarse con la indumentaria prevista originalmente. Si esa alternativa no se concreta, el equipo utilizará ante Desamparados las camisetas y los pantalones que viene usando en el Torneo Sanjuanino.

Apoyo comercial
En paralelo, la empresa Prisma Indumentaria, vinculada a Diego Álvarez, se puso a disposición para colaborar con el club. La firma había trabajado antes con Unión y luego finalizó ese vínculo comercial, que pasó a manos de Santo, marca con la que actualmente juega la institución. Tras conocerse el robo, la empresa manifestó su voluntad de ayudar si fuera necesario, aunque hasta el momento no se concretó una solución ni hubo comunicación formal entre las partes. El gesto quedó planteado como una alternativa de respaldo en medio de la contingencia.
El club deberá ahora reordenar su esquema de provisión y resolver en los próximos días cómo afrontará su debut en el Regional. La definición sobre la nueva indumentaria y la eventual asistencia de Prisma Indumentaria siguen abiertas, mientras la institución intenta recomponer lo perdido sin alterar su participación en el torneo.




