El arbitraje de Brian Ferreyra en el empate entre San Martín de San Juan y San Martín de Tucumán dejó una secuela inmediata: el juez no fue designado para la próxima fecha de la Primera Nacional y quedó al margen de la jornada de los clásicos.
La resolución se conoció después del partido disputado el domingo en La Ciudadela, que terminó 1-1 pero quedó atravesado por el penal sancionado a favor del conjunto tucumano. La jugada volvió a poner en discusión el margen de error arbitral en una categoría que no cuenta con VAR.
La acción se produjo a los cuatro minutos del segundo tiempo. Tras un centro desde la izquierda, un futbolista de San Martín de Tucumán remató dentro del área y un defensor sanjuanino intentó bloquear el disparo. La pelota impactó primero en su pierna y salió despedida, aunque Ferreyra interpretó que había mano y cobró penal.
Sin la posibilidad de revisar la jugada, el árbitro sostuvo su decisión. Agustín Carabajal convirtió desde los doce pasos y adelantó al equipo tucumano a los 52 minutos, en un pasaje que pudo haber condicionado el desarrollo del encuentro.
La reacción desde Concepción fue inmediata. Allí calificaron la sanción como un “vergonzoso penal”, mientras que Franco Coronel, autor del empate sanjuanino, también cuestionó la acción.
“Creo que no fue penal; yo estaba muy cerca de la jugada. Puede pasar, se puede confundir”, señaló el delantero, que además se acercó al árbitro para expresarle su disconformidad.
El impacto deportivo de la polémica terminó siendo relativo, porque apenas tres minutos después Coronel marcó el 1-1 definitivo. Sin embargo, la decisión arbitral dejó consecuencias más allá del resultado: Ferreyra quedó apartado de la próxima programación, al igual que Juan Cruz Robledo, quien tampoco fue designado para la jornada venidera de la Primera Nacional.



