El astrólogo Giorgio Armas sostuvo que Boca puede cerrar la temporada con al menos dos títulos y ubicó a la Copa Sudamericana entre sus principales posibilidades. La definición internacional será frente a Atlético Mineiro el 21 de noviembre en Barranquilla, Colombia.
En diálogo con TN, Armas fue categórico sobre el desenlace de la final: “Para mí, Boca gana la Copa Sudamericana. Así de simple”, afirmó. El pronóstico se apoyó en su lectura astrológica de los movimientos planetarios y de la supuesta conveniencia de la fecha para el equipo argentino. Según explicó, “Boca está mejor aspectado para esa fecha. Además, Colombia es Piscis, un signo del elemento agua”.
Lectura astrológica El pronosticador también mencionó el regreso de Venus y Mercurio a su movimiento directo, dos variables que, según su interpretación, tendrían incidencia favorable para el club. Esa evaluación no fue presentada como un dato deportivo sino como una lectura personal sobre el calendario y el contexto de la final. En ese marco, Armas vinculó el escenario de Barranquilla con una supuesta ventaja para Boca.
Tabla Anual La predicción no se limitó a la competencia internacional. Armas también afirmó que el equipo tiene posibilidades de terminar primero en la Tabla Anual del fútbol argentino, lo que abriría la chance de sumar otro título. “Boca, mínimo, mete un par de títulos. Hay mucha posibilidad de que gane la Tabla Anual y la Copa Sudamericana, y por ahí podemos raspar uno más”, dijo durante la entrevista.
Vínculo con el club El astrólogo agregó que acompaña al equipo desde la etapa de Rodolfo Arruabarrena como entrenador y aseguró que mantiene una relación cercana con el entorno técnico. “Desde que asumió, estamos ahí, en el equipo. Estamos dando una mano en lo que podemos”, sostuvo. También admitió que no imagina una campaña sin sobresaltos: “Alguna final vamos a perder que nos va a doler”.
Armas cerró con una frase sobre el eventual festejo de los hinchas: “Lo bueno es que los bosteros van a pasar Navidad con sus copas ahí, en la mano y en la mesa”. La definición real dependerá de lo que ocurra en la cancha, con la final del 21 de noviembre como primer punto de control para la proyección que hizo sobre Boca.




