Estudiantes vivió una tarde de dominio absoluto en el estadio Jorge Luis Hirschi y se impuso por 4-0 ante Gimnasia este sábado, en una nueva edición del clásico platense correspondiente al Torneo Clausura. El equipo dirigido por Alexander Medina encontró en la superioridad numérica un factor decisivo para sostener una victoria que, con el correr de los minutos, se volvió irremontable para su rival.
Los goles del conjunto albirrojo fueron convertidos por Eros Mancuso, Tiago Palacios, Joaquín Tobio Burgos y Alexis Castro, en una producción ofensiva que reflejó la diferencia entre ambos equipos cuando el desarrollo quedó definitivamente inclinado.
El encuentro había comenzado parejo, aunque el panorama cambió a los 34 minutos del primer tiempo, cuando Alexis Steimbach fue expulsado por una infracción considerada de juego brusco grave. Desde ese momento, Gimnasia perdió presencia en la mitad de la cancha y Estudiantes empezó a manejar mejor los espacios y los tiempos del partido.
Antes de esa incidencia, el Lobo había tenido una de sus ocasiones más claras. A los 23 minutos, Agustín Auzmendi probó con un remate potente, pero Fernando Muslera respondió con una intervención determinante para evitar la apertura del marcador.
La ventaja del Pincha se consolidó sobre el cierre de la primera parte. A los 42 minutos, Eros Mancuso apareció para establecer el 1-0 tras una asistencia de Gastón Benedetti, un golpe que modificó por completo la lectura del clásico y dejó a Gimnasia obligado a asumir mayores riesgos.
En el complemento, Estudiantes profundizó esa superioridad. A los 15 minutos, Tiago Palacios resolvió una gran acción individual y marcó el 2-0, un tanto que terminó por quebrar la resistencia visitante y abrió definitivamente el camino hacia la goleada.
La situación del equipo de Ariel Pereyra se agravó aún más a los siete minutos del segundo tiempo. Germán Conti recibió primero una amonestación por tocar la pelota con la mano y, segundos después, vio la segunda tarjeta amarilla por una falta sobre Adolfo Gaich. Con nueve jugadores, Gimnasia quedó prácticamente sin margen para competir.
A partir de allí, Estudiantes administró el trámite con autoridad y fue en busca de una diferencia mayor. A los 24 minutos llegó el tercero, cuando Joaquín Tobio Burgos capitalizó una jugada ofensiva para estirar la cuenta y dejar el clásico sin discusión.
El cierre ratificó la amplitud del dominio local. A los 41 minutos, Alexis Castro sacó un remate que terminó en el 4-0 definitivo y selló una actuación que dejó a Estudiantes con una victoria de fuerte impacto deportivo y simbólico.
El resultado no solo amplió la diferencia en el marcador, sino que también dejó expuesta la incapacidad de Gimnasia para sostener el orden en un partido de alta tensión. En contraste, Estudiantes encontró eficacia, control y contundencia para cerrar una goleada que quedará entre los registros más claros del clásico platense.




