Boca afrontará este martes una definición clave en Río de Janeiro. Desde las 21.30, visitará a Vasco da Gama en el Maracaná por la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana, con la obligación de revertir el 1-0 sufrido en la ida. El equipo argentino necesita ganar por un gol para llevar la serie a los penales o por dos tantos para clasificarse de manera directa a la final. La instancia adquiere relevancia adicional porque Boca no disputa una final de este torneo desde 2005.
La serie quedó cuesta arriba en el partido jugado el martes pasado en La Bombonera, donde Vasco da Gama se impuso por 1-0 con un gol de Adson a los 24 minutos del primer tiempo. En la segunda etapa, Boca generó situaciones para empatar, pero no logró modificar el marcador. Ese antecedente obliga al conjunto argentino a buscar la clasificación como visitante, en un escenario de máxima exigencia deportiva.
Antecedentes y contexto
El desafío también está condicionado por el rendimiento reciente de Boca en Brasil. El último triunfo del equipo en ese país fue el 2 de diciembre de 2020, cuando venció a Internacional en Porto Alegre por la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Desde entonces, acumula 11 partidos sin victorias en territorio brasileño. En esta misma edición de la Copa Sudamericana, sin embargo, consiguió una clasificación en el Morumbí frente a San Pablo, por los cuartos de final.
Definiciones en el plantel
Una de las principales incógnitas pasa por la presencia de Leandro Paredes, capitán del equipo, quien se recupera de un desgarro de grado II en el isquiotibial derecho sufrido frente a Instituto. Su evolución será evaluada hasta último momento para definir si integra el once inicial o si queda como alternativa en el banco de suplentes. También aparece como posibilidad el regreso de Alan Velasco, recuperado del desgarro que sufrió ante Unión, mientras que Miguel Merentiel podría recuperar la titularidad en lugar de Enner Valencia respecto de la formación que jugó la ida.
Del lado brasileño, Vasco da Gama llega tras perder por 1-0 ante San Pablo por el Brasileirao, resultado que cortó una racha de siete partidos sin derrotas. Esa caída lo dejó en el puesto 15 de la tabla, con 35 puntos, a tres unidades de los puestos de descenso y a cuatro de la zona de clasificación para la próxima Copa Sudamericana. El entrenador Pedro Emanuel no tendría previsto realizar demasiadas modificaciones, aunque seguirá la situación de Paulo Henrique, una de las figuras del cruce de ida, que salió lesionado en el entretiempo del partido ante San Pablo.
Maracaná y definición judicial
El encuentro se jugará finalmente en el Maracaná, escenario para el que se esperan unos 70.000 hinchas de Vasco da Gama y 4.000 simpatizantes de Boca. El club brasileño pidió utilizar ese estadio porque su cancha, São Januário, no reúne los requisitos establecidos por la CONMEBOL para esta instancia. La decisión derivó en una disputa con el Consorcio Fla-Flu S.A., administrador del estadio, que se oponía a la realización del partido allí.
Tras distintas presentaciones y apelaciones, la Justicia de Río de Janeiro falló a favor de Vasco da Gama y habilitó el uso del recinto. Con la ventaja obtenida en Buenos Aires, el equipo brasileño buscará sostener la serie en uno de los estadios más emblemáticos del fútbol mundial, mientras Boca intentará revertir el resultado para acceder a la final. El desenlace quedará definido este martes desde las 21.30.




