Leandro Paredes continúa la recuperación de un desgarro grado dos en el isquiotibial derecho y en Boca no descartan su presencia en la revancha ante Vasco da Gama. El mediocampista realizó trabajos de campo durante la práctica del miércoles, un dato que generó optimismo en el cuerpo técnico. La lesión se produjo frente a Instituto, en Córdoba, y desde entonces transcurrieron seis días de recuperación.
Seguimiento médico
La planificación del cuerpo técnico apunta a evaluar cómo responde el futbolista en los próximos entrenamientos antes de resolver si integra la convocatoria. Según el material disponible, Paredes llegaría al martes con 11 días desde la lesión, aunque los médicos recomiendan 21 días para una recuperación de este tipo. La diferencia entre ambos plazos explica la cautela con la que se sigue su evolución. La idea es medir si puede sostener la carga de trabajo sin resentirse.
Antecedente inmediato
El caso no es aislado dentro de la secuencia reciente del mediocampista, porque el desgarro es similar al que había sufrido antes del cruce con Universidad Católica, por la última fecha de la fase de grupos de la Copa Libertadores. En aquella oportunidad, y por la importancia del partido, fue titular y completó los 90 minutos. Ese antecedente alimenta el entusiasmo interno para considerar una nueva aparición en un compromiso decisivo, aunque sin garantías deportivas plenas.
Riesgo y calendario
En el entorno xeneize también se contempla el riesgo de una recaída, que lo obligaría a empezar de nuevo la recuperación en una etapa exigente del semestre. Además de la Copa Sudamericana, Boca debe afrontar el Torneo Clausura, la tabla anual y la Copa Argentina, con el Superclásico en la Bombonera como uno de los compromisos señalados en el calendario. En ese marco, la eventual decisión sobre Paredes se definirá cerca de la hora del partido, si se resuelve arriesgarlo con alguna molestia.
Escenario próximo
Los plazos más lógicos apuntaban a un regreso frente a River, el 1º de noviembre, pero la derrota por 1-0 en la ida de las semifinales ante Vasco da Gama alteró la planificación. Si la evolución sigue siendo favorable, el cuerpo técnico deberá resolver si prioriza la revancha inmediata o preserva al mediocampista para la secuencia de partidos que se extiende hasta fin de año. La definición quedará atada a su respuesta física en las prácticas previas al encuentro.




